Comunidades Wayuu cierran territorios contra proyecto eólico de Ecopetrol por falta de consulta previa

Las comunidades indígenas Wayuu completaron seis días de cierre pacífico en sus territorios ancestrales para protestar contra el proyecto eólico Windpeshi de Ecopetrol. La inconformidad surge porque el proyecto avanza sin cumplir con el derecho a la consulta previa. Las comunidades también denuncian violencia, presencia de actores armados y daños ambientales que afectan su forma de vida, y exigen la suspensión inmediata de la iniciativa.
El proyecto eólico Windpeshi, impulsado por Ecopetrol, enfrenta una nueva crisis. Las comunidades del pueblo Wayuu completaron seis días de un cierre pacífico de sus territorios ancestrales, una acción de resistencia que refleja la profunda inconformidad por el avance de la iniciativa sin que se haya garantizado el derecho a la consulta previa. Los líderes indígenas mantienen firme su posición en defensa de lo que consideran suyo por generaciones.
La protesta toca un punto fundamental para estas comunidades: el respeto por sus territorios como espacios vivos y espirituales. Los Wayuu denuncian que el desarrollo del proyecto ha alterado su relación con la naturaleza y sus prácticas culturales. Como lo expresaron representantes indígenas, "el territorio no es un espacio vacío para proyectos energéticos; es un espacio vivo, espiritual y colectivo. Lo que hoy ocurre es una vulneración directa a nuestros derechos como pueblo indígena". Más allá de lo ambiental, las familias reportan que las afectaciones han impactado su salud, su tranquilidad y su vida cotidiana.
Lo que hace más grave la situación es el contexto de inseguridad que rodea el conflicto. Las comunidades han denunciado la presencia de actores armados en la zona y reportaron incluso el asesinato de un hombre dentro del territorio durante los días de protesta. Además, voceros del proceso organizativo señalan que hay presiones y amenazas atribuidas a miembros de la Fuerza Pública que custodian el proyecto, lo que profundiza el sentimiento de vulnerabilidad de quienes resisten pacíficamente.
Jorge Gonzalez Pushaina, uno de los líderes que ha visibilizado el reclamo, fue directo en su demanda: "Lo que le pedimos a Ecopetrol es que nos reconozca los daños ambientales que nos ha ocasionado acá en nuestro territorio. Las afectaciones, el peligro que tienen nuestros niños y nosotros los adultos que transitamos por la vía".
Las comunidades Wayuu han planteado demandas concretas al Estado colombiano: la suspensión inmediata del proyecto hasta garantizar un proceso real de consulta previa, investigaciones sobre los hechos de violencia ocurridos y medidas urgentes de protección para sus líderes y habitantes. El cierre de territorios continúa como herramienta de resistencia, buscando visibilizar una situación que, según las autoridades tradicionales, requiere atención inmediata de las instituciones y respeto genuino por los derechos del pueblo Wayuu.
Fuente original: La Guajira Hoy
