Comunicaciones cruzadas evitaron tragedia en El Dorado: avión de Latam frenó en seco a 162 personas a bordo

Un avión de Latam con 162 pasajeros y tripulantes abortó su despegue el 20 de febrero en Bogotá porque las torres de control del aeropuerto El Dorado se "cruzaron" en la frecuencia de radio justo cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana estaba en la misma zona. El piloto aplicó los frenos de emergencia y todos bajaron ilesos, aunque los frenos alcanzaron 900 grados de temperatura. La investigación busca evitar que esto vuelva a ocurrir.
Un incidente que pudo haber sido catastrófico quedó en susto el pasado 20 de febrero en el Aeropuerto Internacional El Dorado. Un Airbus A320 de Latam que transportaba 157 pasajeros y cinco tripulantes logró detener su carrera de despegue en el último momento gracias a un sistema de seguridad que funciona como un seguro de vida en la aviación.
Lo que pasó fue un problema de comunicación típico de lugares complejos como los aeropuertos grandes. El Dorado tiene dos torres de control: la Torre Norte y la Torre Sur. Cuando una aeronave cambia de una torre a otra para que la sigan monitoreando, hay un momento en que se transfieren las instrucciones. Exactamente en ese instante de transferencia, las frecuencias de radio se traslaparon. Mientras el Airbus de Latam estaba acelerando en la pista 14R para despegar a las 17:36, un helicóptero de la Fuerza Aérea (matrícula FAC4021) estaba cruzando esa misma zona. La confusión en las comunicaciones hizo que no quedara claro quién tenía prioridad, lo que generó una situación peligrosa.
La tripulación del Airbus, entrenada para reaccionar en fracciones de segundo ante estas emergencias, activó el procedimiento de abortaje de despegue. En lenguaje cotidiano: pisó el freno con toda la fuerza. Los frenos del avión alcanzaron aproximadamente 900 grados centígrados. Aunque suena alarmante, el avión tiene sistemas para manejar eso. Las ruedas se desinflaron por el calor extremo, pero no hubo fuego ni heridos. La aeronave salió de la pista por su propio pie minutos después.
La Aeronáutica Civil confirmó que todos los ocupantes están bien. Lo interesante es que este tipo de incidente, aunque suena grave, refleja que los sistemas de seguridad funcionan. Los pilotos estaban atentos, aplicaron los procedimientos correctos y nadie resultó lastimado. Ahora la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes está analizando qué pasó exactamente para que las torres de control no vuelvan a cruzarse las frecuencias en un momento tan crítico. La autoridad dice que mantendrá informado al público sobre cómo mejorará esto.
Fuente original: El Tiempo - Economía