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Cómo recuperar tu concentración en un mundo lleno de interrupciones

Fuente: El Tiempo - Vida
Cómo recuperar tu concentración en un mundo lleno de interrupciones
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Las distracciones nos roban tiempo y afectan nuestra productividad, pero pueden controlarse identificando sus causas. Existen distracciones externas, como notificaciones del celular, e internas, causadas por estrés o emociones negativas. Un experto en comportamiento propone técnicas prácticas como la regla de los 10 minutos, ajustar configuraciones del teléfono y crear sistemas visibles para señalar momentos de concentración.

Millones de personas en el mundo comparten la misma aspiración: alcanzar sus metas, mantener el control de su tiempo y ser dueños de sus decisiones. Sin embargo, en el camino hacia esos objetivos se interpone un obstáculo que frecuentemente pasamos por alto: las distracciones constantes que fragmentan nuestra atención a lo largo del día. Según el experto en comportamiento Nir Eyal, autor de libros sobre cómo los productos generan hábitos y cómo controlar la atención, el problema es más grave de lo que parece. Como él mismo lo plantea, "si no tienes las herramientas para lidiar con las distracciones, estas manipulan tu cerebro y te hacen perder el tiempo".

Eyal explica que las distracciones provienen de dos fuentes distintas. Las externas son señales del entorno como una notificación en el celular o un compañero que nos interrumpe mientras trabajamos. Las internas, en cambio, se originan en sentimientos negativos como el estrés o la soledad, que generan incomodidad y nos impulsan a buscar una distracción para evadirla. Para muchas personas, distraerse es una forma poco saludable de escapar de la realidad o del malestar que produce una tarea incómoda. El experto propone cuatro acciones clave para volverse indistraíble: dominar los desencadenantes internos, planificar el tiempo adecuadamente, eliminar los desencadenantes externos y tomar medidas preventivas.

Respecto a los impulsos internos, Eyal sugiere enfrentar la incomodidad en lugar de huir de ella. Su recomendación es prestar atención a la tarea o situación incómoda hasta descubrir nuevos retos que no habías identificado, pues estos nuevos desafíos generan la novedad necesaria para mantener la concentración. Para planificar mejor el tiempo, propone la regla de los 10 minutos: cuando sientas el impulso de revisar el teléfono para relajarte, dite a ti mismo que está bien hacerlo, pero no en ese momento. Espera diez minutos. Esta técnica permite lo que los psicólogos llaman surfear el impulso, es decir, percibir la sensación sin actuar sobre ella hasta que desaparezca.

Frente a las interrupciones externas, el experto señala que cuando alguien nos interrumpe durante una tarea, tendemos a compensar el tiempo perdido trabajando más rápido, pero esto aumenta el estrés y la frustración, lo que dificulta la concentración. Eyal enfatiza que necesitamos crear sistemas claros que comuniquen a otros que estamos en un momento de concentración. Da el ejemplo de su esposa, quien usa una diadema con luces led que enciende cuando no debe ser interrumpida excepto en emergencias.

El teléfono móvil es quizás la fuente más importante de distracción en la actualidad. Eyal advierte que correos, mensajes, alertas de noticias y redes sociales crean una triple distracción constante. Para recuperar control, recomienda eliminar aplicaciones innecesarias, desinstalar aquellas que puedas usar en computadora, reorganizar los iconos para reducir desorden visual y ajustar las notificaciones. Las redes sociales merecen atención especial porque, según Eyal, "están diseñadas para enviarnos un sinfín de disparadores externos de la distracción". Existen herramientas que eliminan el flujo continuo de contenido o que lo desbloquean solo después de realizar tareas importantes. También puedes usar los ajustes de tu teléfono para limitar el tiempo de uso de ciertas aplicaciones o desactivar notificaciones en horarios específicos.

La conclusión es clara: las distracciones siempre existirán, pero gestionarlas es responsabilidad tuya. Con las herramientas adecuadas y hábitos bien establecidos, es posible recuperar tu atención y usar tu tiempo de forma más efectiva.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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