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Cómo la política de vivienda de Petro desató una crisis que golpea el empleo en construcción

Fuente: Portafolio - Economía
Cómo la política de vivienda de Petro desató una crisis que golpea el empleo en construcción
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La construcción de vivienda nueva se desplomó 39% a nivel nacional bajo el gobierno Petro, mientras en Bogotá creció 20% gracias a políticas locales diferentes. El empleo en el sector apenas avanza 2% nacionalmente frente al 15% en la capital. El debilitamiento del programa Mi Casa Ya, que pasó de 4,1 billones de presupuesto en 2021 a 1,7 billones en 2026, es señalado como causa principal del deterioro que afecta especialmente a trabajadores de bajos ingresos.

La construcción de vivienda en Colombia vive una paradoja inquietante: mientras Bogotá experimenta un crecimiento del 20% en metros cuadrados iniciados, el resto del país se desmorona con una caída del 39%. Esta brecha revela un patrón que la concejal bogotana Sandra Forero Ramírez denomina el "Efecto Petro", un fenómeno que se repitió cuando Gustavo Petro fue alcalde de la ciudad entre 2012 y 2015.

El patrón es desafiante: durante la alcaldía de Petro en Bogotá, los metros cuadrados iniciados cayeron 30% mientras el resto del país crecía 9%. Hoy, con Petro en la Presidencia, la ecuación se invierte geográficamente pero se magnifica en daño nacional. La construcción nacional apenas logra un índice de 61 en area iniciada (caída del 39%), mientras Bogotá escala hasta 120 (aumento del 20%). El contraste no es accidental. Forero explicó que el "Efecto Petro" describe "el deterioro del sector edificador que se observó primero en Bogotá durante su alcaldía y que hoy se replica a nivel nacional", resultado de decisiones de política pública que generan incertidumbre regulatoria y ahuyentan la inversión.

La explicación de esta brecha geográfica es clara: Bogotá implementó una política integral que fortaleció tanto la oferta como la demanda de vivienda. La ciudad habilitó más de 1.500 hectáreas congeladas y disparó los subsidios a través del Plan Mi Casa en Bogotá, asignando cerca de 21.000 subsidios solo en 2025. En contraste, a nivel nacional el programa Mi Casa Ya no alcanzó los 9.000 en el mismo periodo. Mi Casa Ya fue creado en 2015 y llegó a apoyar más de 370.000 hogares, pero el Gobierno Petro modificó su metodología, lo suspendió parcialmente y redujo drásticamente su presupuesto: pasó de 4,1 billones en 2021 a apenas 1,7 billones para 2026. Cuando el Congreso rechazó la reforma tributaria en 2024, el recorte fue de tajo.

Las consecuencias golpean directamente el bolsillo. Sin subsidios a la tasa de interés ni apoyo a la cuota inicial, solo 1 de cada 10 hogares puede acceder a vivienda nueva, según Forero. El programa Semillero de Propietarios, que servía como puente para quienes aún no califican para crédito hipotecario, también fue eliminado. Además, las tasas de interés se dispararon por presiones fiscales derivadas de lo que Forero describe como malos manejos de las finanzas públicas.

El empleo en construcción es el indicador más sensible porque detrás de cada cifra hay trabajadores de ingresos bajos que pierden o ganan su sustento. Durante la alcaldía bogotana de Petro, el empleo en construcción cayó 11% en la ciudad mientras en el resto del país crecía. Hoy, a nivel nacional, el empleo apenas avanza 2%, un crecimiento anémico que contrasta con el 15% en Bogotá. Son cifras que traducen incertidumbre: constructoras que frenan proyectos, obreros que pierden empleos, y familias que no pueden acceder a casa propia.

Forero también cuestiona la narrativa oficial que presenta los subsidios como captura de los constructores. "Esta visión ha llevado a tratar al sector como un adversario, bajo la premisa de que especula o captura los subsidios", aseguró. Agregó que la construcción formal protege la estructura ecológica y genera espacios verdes, mientras que la ocupación ilegal genera deterioro ambiental. La confrontación permanente con el gremio ha destruido la confianza necesaria para que los proyectos formales avancen.

De cara al siguiente gobierno, Forero tiene un diagnóstico directo: la vivienda debe ser prioridad nacional. Propone recuperar Mi Casa Ya con toda su potencia, restablecer la dupla de subsidios de Cajas de Compensación con cobertura a tasa de interés, y revivir esquemas de arrendamiento como escalón hacia la propiedad. En un país donde 1 de cada 2 familias vive en arriendo y donde el 80% de los hogares gana menos de cuatro salarios mínimos, sin este respaldo simplemente no hay acceso a vivienda.

Fuente original: Portafolio - Economía

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