Colombianos ahorran poco: experto revela cuánto deberías guardar según tu edad e ingresos

En Colombia el ahorro es bajo tanto por dificultades económicas como por falta de hábito, según expertos. Santiago Rodríguez Raga, profesor de Administración, explica que los porcentajes varían entre el 10% y el 40% según la etapa de vida. La clave está en separar el dinero desde que llega el salario y fijar metas específicas para mantener la disciplina.
Colombia tiene un problema claro con el ahorro. Mientras en otros países es normal que las personas destinen una parte de sus ingresos a fondos de respaldo, por aquí la práctica sigue siendo débil. Según Santiago Rodríguez Raga, profesor de la Facultad de Administración, "el ahorro es el concepto más relevante de las finanzas personales", pero en el país "el nivel de ahorro es bajo, de un lado por dificultades económicas de las personas y de otro lado por la falta de hábito para ahorrar".
Las consecuencias son preocupantes. Cuando las personas no ahorran, quedan vulnerables ante cualquier golpe financiero: un despido repentino, una enfermedad, una emergencia familiar. Sin colchón económico, los hogares caen rápidamente en crisis. Por eso el experto insiste en que ahorrar cumple múltiples funciones vitales. Permite alcanzar metas como educación o emprendimiento, pero también actúa como amortiguador ante imprevistos y garantiza recursos durante la jubilación.
Ahora bien, ¿cuánto deberías ahorrar? No hay una fórmula única. Todo depende de tu edad, ingresos, estabilidad laboral y responsabilidades familiares. Pero Rodríguez Raga propone referencias según etapas de vida. Entre los 20 y 30 años, la prioridad es formar el hábito y crear un fondo de emergencia, con porcentajes entre el 10% y 30%. Entre los 30 y 45, cuando los ingresos crecen, conviene acelerar hacia metas patrimoniales como bienes e inversiones, entre el 10% y 35%. Y entre los 45 y 60, el enfoque debe ser la jubilación, posiblemente entre el 15% y 40%.
Lo más importante es empezar temprano. El experto recomienda separar el dinero destinado al ahorro apenas llega el salario, preferiblemente en una cuenta diferente donde no sea fácil tocarlo. Las herramientas automáticas de transferencia pueden facilitar esta disciplina. Además, fijar un objetivo claro para ese ahorro mantiene la motivación: "Ahorrar con un propósito específico es más motivante y el esfuerzo se ve recompensado", explica.
El componente emocional también cuenta. Saber exactamente para qué estás ahorrando, si es para un viaje, una casa, la educación de tus hijos o tu retiro, refuerza el compromiso incluso cuando los tiempos económicos son complicados. Y aunque parezca que ahorrar es un lujo de gente con ingresos altos, Rodríguez Raga es claro: "ahorrar no es un lujo de quienes tienen un ingreso alto, es una real posibilidad de toda la población". La clave está en adaptarlo a tu realidad financiera y mantener la consistencia.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales