Colombia rezagada en tecnología educativa: conectividad y capacitación docente, sus mayores deudas

Un informe regional revela que Colombia enfrenta déficits significativos en acceso a internet y preparación de maestros para usar herramientas tecnológicas en las aulas. Aunque el país ha avanzado en sistemas de información y diagnóstico de problemas, persisten brechas estructurales en nueve pilares clave de la transformación digital educativa. La inteligencia artificial es el área más débil en toda América Latina y el Caribe, incluido Colombia, donde faltan marcos regulatorios claros.
Colombia tiene importantes desafíos en su camino hacia la transformación digital de la educación. Así lo evidencia un nuevo informe impulsado por la Fundación Ceibal de Uruguay y financiado por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá, que analizó la situación en 25 países de la región.
El estudio evaluó el estado de madurez de los sistemas educativos a través de nueve pilares fundamentales, desde la planificación hasta la integración tecnológica. Los resultados no son alentadores: ocho de los nueve indicadores registran niveles bajos de madurez, con promedios que rondan el 2,4 en una escala de 1 a 4. En el caso colombiano, los puntos más críticos son la formación docente con un puntaje de 2,29 y la conectividad con 2,3.
La formación de maestros es particularmente preocupante. El informe subraya que no se trata solo de ofrecerles espacios de capacitación, sino de desarrollar en los docentes competencias que les permitan usar las nuevas tecnologías de manera efectiva en la enseñanza. Sin maestros preparados, la introducción de dispositivos y plataformas digitales pierde impacto en el aprendizaje de los estudiantes.
En materia de conectividad, el problema tampoco es simplemente la ausencia de internet. El análisis examina si existe una estrategia integral que alinee el acceso a la red con la pedagogía y las capacidades institucionales de las escuelas. Colombia debe mejorar sus políticas, las condiciones del mercado y el diagnóstico territorial para cerrar esta brecha.
No todo es deficiencia. Colombia se destaca en dos áreas: identificación de problemas (2,93) y contexto del sistema educativo (2,72), gracias a sus sólidos sistemas de información. Esto significa que el país cuenta con herramientas para diagnosticar sus problemas educativos, lo que constituye una base para diseñar soluciones.
La inteligencia artificial emerge como la preocupación más urgente en toda la región. Con un índice de madurez de apenas 2,01, la mayoría de países, incluido Colombia, carece de marcos regulatorios y directrices claras para incorporar estas herramientas de forma ética en la educación. El uso de IA para analizar datos educativos registra un nivel aún más bajo: 1,99.
El informe también advierte que la transformación digital educativa depende más de la institucionalidad que de la tecnología misma. Si un gobierno cambia y los proyectos no tienen continuidad, todas las inversiones se pierden. Colombia necesita gobernanza clara, roles bien definidos y marcos que garanticen que estas políticas trasciendan los cambios administrativos. Por ahora, el país sigue en la categoría de las naciones que combinan avances relevantes con desafíos de implementación en contextos territorialmente diversos.
Fuente original: El Tiempo - Vida