Analizan genoma del hantavirus del crucero: virus es estable sin mutaciones alarmantes

Investigadores suizos secuenciaron el genoma completo del hantavirus que causó casos en el crucero MV Hondius y confirmaron que es una cepa conocida sin cambios drásticos. El virus pertenece a la estirpe Andes, endémica de América del Sur, y su estructura genética es similar a brotes anteriores en Argentina. Los hallazgos tranquilizan sobre la efectividad de las pruebas diagnósticas actuales, aunque quedan preguntas sobre cómo se transmitió entre pasajeros.
Un equipo internacional liderado por el Centro Nacional de Referencia para Infecciones Virales Emergentes de Suiza y la Universidad de Zúrich completó la primera secuencia del genoma del hantavirus responsable del brote en el crucero MV Hondius. Los resultados, compartidos públicamente a través de la plataforma especializada Virological.org, permiten entender mejor la estructura del virus y cómo llegó a infectar a los pasajeros.
El análisis confirmó que se trata de un virus Andes, un hantavirus endémico de América del Sur. Lo importante es que los científicos no encontraron señales de "reordenamiento" (el proceso mediante el cual diferentes versiones del virus intercambian fragmentos de su código genético para crear variantes nuevas). Esta estabilidad indica que el brote actual proviene de un linaje viral ya conocido, no de una mezcla genética reciente que pudiera representar una amenaza adicional.
Cuando compararon este genoma con bases de datos globales, los expertos descubrieron que los virus más parecidos son los que causaron brotes en Argentina en 2018 y 2019. La variación genética es mínima, exactamente lo que se esperaría de un virus que evoluciona naturalmente en sus animales reservorio (principalmente roedores). Damien Tully, profesor del London School of Hygiene & Tropical Medicine, explicó que "la secuencia es ampliamente consistente con lo que esperaríamos de un salto del virus desde su reservorio natural". Sin embargo, Tully aclaró que con un solo genoma aún no se puede determinar si hubo múltiples saltos independientes del animal al ser humano o si todos los casos actuales vinieron de un único evento seguido de transmisión entre personas.
El virus Andes tiene una característica que complica los brotes: a diferencia de otros hantavirus, puede transmitirse directamente entre seres humanos. El virus detectado en el paciente suizo corresponde a un linaje típico de Chile y Argentina, frecuentemente asociado con infecciones humanas. Piet Maes, presidente electo de la Sociedad Internacional de Hantavirus, señaló que el análisis genético confirma un evento de transmisión reciente, aunque los datos por sí solos no pueden distinguir entre contagio directo desde un animal y transmisión de persona a persona.
Más allá de entender el origen del virus, la secuenciación completa tiene una utilidad práctica inmediata: validar que las pruebas diagnósticas actuales funcionan correctamente. Al conocer con precisión la secuencia del virus actual, los laboratorios pueden confirmar que los análisis de PCR utilizados detectan correctamente el patógeno. Si el virus mutara en las regiones que estas pruebas deben identificar, podrían ocurrir falsos negativos, algo que el análisis descarta por ahora.
La comunidad científica reconoce que compartir estos datos tan rápidamente es un avance importante para la respuesta de salud pública. Sin embargo, insisten en la necesidad de obtener más secuencias de otros pacientes y de posibles reservorios animales. Solo así se podrá reconstruir con precisión cómo se transmitió el virus durante el crucero y determinar si está sufriendo cambios funcionales mientras se propaga entre los infectados.
Fuente original: El Tiempo - Salud