Colombia estrena pasaporte con tecnología portuguesa: qué cambia y cuándo es obligatorio renovar

El Gobierno presentó oficialmente el nuevo pasaporte colombiano, que incluye medidas de seguridad avanzadas como sellos visibles bajo luz ultravioleta y diseño que resalta símbolos nacionales. La producción se hará en el país con apoyo técnico de Portugal. Los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta vencer, así que no hay prisa por cambiar: el nuevo modelo empieza a expedirse el 1° de abril de 2026.
Este lunes 23 de febrero, la Cancillería presentó oficialmente en la Casa de Nariño el nuevo pasaporte colombiano, un documento que lleva meses siendo anunciado por el presidente Gustavo Petro. En el acto participaron la canciller Rosa Villavicencio, el ministro del Interior Armando Benedetti, la gerente de la Imprenta Nacional Viviana León, y la embajadora portuguesa Catarina Arruda, quien representa al país que aportará la asistencia técnica para fabricar este documento.
Lo primero que cualquier viajero necesita saber es que no debe correr a renovar su pasaporte. Villavicencio fue clara en este punto: los pasaportes que ya existen seguirán siendo completamente válidos hasta la fecha en que vencen. Si el suyo tiene vigencia, puede seguir usándolo sin problemas para viajar. La transición al nuevo modelo será gradual, y la expedición del nuevo pasaporte comienza el 1° de abril de 2026.
En cuanto a los cambios visuales, el documento luce bastante diferente. Tiene una nueva carátula con ajustes en colores y detalles gráficos que buscan fortalecer la identidad visual colombiana. Las páginas internas ahora incluirán ilustraciones de ecosistemas, fauna y flora del país, además de símbolos nacionales visibles bajo diferentes tipos de luz. El objetivo es que cuando un colombiano muestre su pasaporte en el exterior, proyecte una narrativa cultural clara del país, no solo que sea un documento de identificación.
En lo técnico, donde importa para evitar falsificaciones, los cambios son más significativos. El nuevo pasaporte tendrá sellos de seguridad visibles con luz ultravioleta que incorporan representaciones del mapa nacional y figuras culturales. Además cuenta con microtextos y patrones de impresión de alta complejidad, así como ajustes en la lámina de datos biográficos. Estos elementos están diseñados para alinearse con estándares internacionales de antifalsificación, lo que reduce riesgos de adulteración y fortalece la confiabilidad del documento ante autoridades migratorias de otros países.
Un detalle importante para quien se pregunta dónde se fabrica: la producción será completamente en Colombia, con la Imprenta Nacional como responsable principal. Portugal aportará solo el acompañamiento técnico a través de su Casa de la Moneda. El Gobierno ha enfatizado que este proceso busca fortalecer las capacidades locales para elaborar documentos oficiales de seguridad.
Fuente original: Portafolio - Economía