Colombia enfrenta caída de 500.000 jóvenes en edad universitaria para 2045

Los nacimientos en Colombia cayeron 12 por ciento en 2024, la cifra más baja en más de una década. Esta tendencia demográfica impactará la educación superior, el mercado laboral y el sistema pensional en los próximos años. Expertos advierten que sin ajustes en políticas educativas y públicas, el país enfrentará consecuencias económicas severas similares a las que sufrieron las universidades privadas durante la pandemia.
Colombia vive una crisis demográfica silenciosa que pronto golpeará el sistema universitario. En 2024 nacieron 453.901 niños en el país, una caída del 12 por ciento frente a 2023. Los datos preliminares de este año muestran que la tendencia continuará a la baja. Aunque el impacto ya se nota en las escuelas y colegios, con cierre de instituciones privadas y matrícula en declive, los verdaderos efectos llegarán a la educación superior en menos de una década.
Hernando Zuleta, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes y especialista en temas demográficos y fiscales, describe esta situación como "un punto de inflexión" para el sistema educativo del país. De acuerdo con estimaciones del Dane y otros académicos, hacia 2045 la población en edad universitaria (17 a 21 años) habrá disminuido aproximadamente en 500.000 personas, pasando de 3,9 millones a 3,4 millones. Aunque parezca lejano, los expertos subrayan que no hay tiempo que perder.
Las consecuencias irán más allá de las aulas vacías. Menos jóvenes en edad de estudiar significa menos profesionales capacitados entrando al mercado laboral. Una fuerza laboral reducida golpeará la productividad económica del país justo cuando más se necesita, especialmente considerando que la población envejece y habrá más jubilados dependiendo del sistema pensional. Luis Eduardo Restrepo, economista, recuerda que "los efectos pueden ser mucho más devastadores cuando esta caída se evidencie en edades mayores". Las universidades privadas ya vivieron un anticipo de esto: entre 2010 y 2021 perdieron 65.000 estudiantes, lo que obligó a muchas a pedir rescates al Gobierno, aumentar deudas y reducir su personal.
Los expertos proponen que ahora el país se prepare mejor. Sugieren fortalecer programas técnicos y tecnológicos, que son más cortos, accesibles y alineados directamente con lo que el mercado laboral necesita. Zuleta enfatiza que no se trata de "invertir en ladrillo", sino de usar inteligentemente la infraestructura educativa existente mediante becas focalizadas y acuerdos con universidades de calidad.
Un desafío adicional es que la caída de nacimientos no es uniforme en todo el país. Aunque la natalidad cae a nivel nacional, en estratos bajos y departamentos como Guainía o San Andrés la disminución es menos pronunciada. En las principales ciudades, el impacto será más severo: proyecciones indican que en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga la reducción de nacimientos podría superar el 50 por ciento hacia 2030. Esto significa que cualquier política pública debe reconocer estas diferencias territoriales y sociales.
Los expertos coinciden en que el próximo presidente debe tomar medidas desde ahora. Se necesita una planificación cuidadosa que integre calidad educativa, pertinencia laboral, sostenibilidad fiscal y oportunidades reales para las próximas generaciones en un país que envejece mientras redefine sus fuentes de crecimiento económico.
Fuente original: El Tiempo - Vida