Ciudades inteligentes: por qué la tecnología sola no es suficiente

Una ciudad inteligente no se construye solo con gadgets y servidores. Lo que realmente importa es entender qué necesita cada territorio y adaptar la tecnología a esa realidad específica. La inteligencia artificial está ganando terreno en videovigilancia y respuesta de emergencias, pero el gran reto sigue siendo financiar estos proyectos sin quebrar los municipios.
Cuando alguien menciona ciudades inteligentes, lo primero que viene a la mente es un montón de cámaras, sensores y sistemas conectados. Pero según Juliana Ospina, desarrolladora de negocios en Smart Cities de NEC para América Latina, eso es apenas una parte de la historia. "El éxito de una ciudad inteligente no reside en la simple acumulación de dispositivos o infraestructura técnica, sino en la creación de un ecosistema digital articulado que tenga como fin último el bienestar de las personas", explicó Ospina en el marco de su participación en Expo I Bogotá 2026, evento que se llevará a cabo del 14 al 16 de abril en la capital colombiana.
El punto crucial aquí es que antes de meter la mano en el bolsillo para instalar un proyecto tecnológico, hay que hacer la tarea: estudiar a fondo qué necesita realmente cada ciudad. Una urbe costera no enfrenta los mismos problemas que una metrópolis congestionada por el tráfico, y una capital ya consolidada tiene prioridades completamente diferentes a una ciudad intermedia en crecimiento. Por eso, copiar modelos de Asia o Europa sin pensar en la realidad local termina siendo costoso y, peor aún, no resuelve nada. "Es muy importante entender las necesidades de cada territorio, de cada ciudad", enfatizó Ospina.
Ahora bien, en cuanto a herramientas específicas, la inteligencia artificial se está perfilando como la tendencia fuerte este año. Su uso en análisis de video y correlación de datos permite que organismos de seguridad y servicios de emergencia respondan en tiempo real con información más precisa. Pero como dice la experta, la tecnología es solo el medio. "Para nosotros, el mensaje clave es que las ciudades inteligentes no se construyen solo con tecnología. Necesitamos generar un ecosistema digital, y ese ecosistema digital articulado es el que le va a generar valor al ciudadano", puntualizó.
El otro problema que mantiene despiertos a muchos alcaldes es el dinero. No todos los municipios cuentan con presupuestos para inversiones grandes. Aquí es donde entran opciones más realistas: servicios en la nube y esquemas de pago por uso permiten implementar soluciones sin desembolsos brutales al inicio. "La tecnología tiene una ventaja clave: su capacidad de escalar. Por eso, un buen diseño de ciudad inteligente debe partir de esa premisa. No es necesario implementar múltiples soluciones desde el inicio, sino realizar un análisis riguroso de las necesidades y, a partir de ahí, estructurar proyectos por fases", explicó Ospina. Además, hay programas del gobierno nacional que apoyan este tipo de iniciativas, aunque con trámites y requisitos específicos.
Fuente original: Impacto TIC


