Cirugía plástica sin riesgos: cinco pasos antes de someterse a una intervención estética

La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica alertó sobre los peligros de someterse a procedimientos estéticos en lugares no autorizados. Muchas intervenciones anunciadas como "sin dolor" o de "rápida recuperación" son en realidad cirugías invasivas con riesgos reales. La organización entregó cinco recomendaciones clave: verificar la certificación del médico, confirmar que la clínica esté habilitada, hacer una valoración previa completa, desconfiar de promesas exageradas y mantener seguimiento después de la intervención.
Tras conocerse nuevos casos de liposucciones y otros procedimientos estéticos realizados en viviendas particulares y establecimientos clandestinos, la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) lanzó una alerta a la ciudadanía sobre los riesgos de someterse a estas intervenciones fuera de instituciones de salud autorizadas.
El problema es más grave de lo que parece a primera vista. Muchos procedimientos se promocionan con nombres comerciales atractivos como "lipólisis láser", "lipo sin dolor" o intervenciones de "rápida recuperación", pero corresponden en realidad a cirugías invasivas. La SCCP explicó que una liposucción, independientemente de la tecnología utilizada, requiere valoración médica previa, monitoreo constante, protocolos de seguridad, manejo adecuado del dolor, capacidad de respuesta ante emergencias y condiciones estrictas de habilitación sanitaria. Minimizar estos riesgos genera una falsa percepción de seguridad entre quienes buscan procedimientos estéticos.
Las prácticas clandestinas se acompañan de otros problemas: cirugías fuera de clínicas autorizadas, sedación sin supervisión adecuada, ausencia de controles médicos y aplicación de sustancias no autorizadas. Las consecuencias pueden ser devastadoras: infecciones severas, deformidades permanentes, trombosis (coágulos de sangre), embolias (obstrucciones en vasos sanguíneos), pérdida de tejidos y complicaciones potencialmente mortales.
Ante este panorama, la doctora Damaris Romero Chamorro, presidenta de la SCCP, fue clara: "La cirugía plástica debe realizarse bajo condiciones estrictas de seguridad, con personal entrenado y en instituciones habilitadas. Ningún procedimiento estético está exento de riesgos y por eso es fundamental que los pacientes verifiquen adecuadamente quién realizará el procedimiento y en qué lugar se llevará a cabo".
La organización presentó cinco recomendaciones para quien considere someterse a una intervención de este tipo. Primero, verificar que el médico tenga formación formal, respaldo académico en el procedimiento, esté registrado en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETHUS) y cuente con autorización para ejercer. Segundo, confirmar que la cirugía se realizará en una institución habilitada por autoridades sanitarias como las secretarías de salud, nunca en apartamentos, viviendas particulares o consultorios improvisados. Tercero, asistir a una valoración médica completa que incluya revisión de antecedentes, exámenes, evaluación de riesgos y orientación realista sobre resultados.
La cuarta recomendación es desconfiar de la publicidad que promete cirugías "sin dolor", sin incapacidad o con resultados inmediatos. Toda cirugía implica riesgos y requiere controles antes, durante y después. Finalmente, la quinta es cumplir estrictamente las indicaciones pre y postoperatorias, asistir a todos los controles médicos y mantener comunicación permanente con el profesional tratante. Un seguimiento adecuado es fundamental para detectar oportunamente cualquier complicación.
La SCCP también sugirió verificar si el profesional pertenece a sociedades científicas reconocidas, como la propia Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, criterio que evidencia actualización académica y participación en procesos de seguridad del paciente. La recomendación final es clara: la seguridad y la salud deben prevalecer sobre cualquier finalidad estética.
Fuente original: El Tiempo - Salud