Cepeda vence en el Cesar, pero De La Espriella domina en 13 municipios y demuestra ser rival competitivo
Iván Cepeda ganó las elecciones en el departamento del Cesar con el 50,88 por ciento de los votos, pero la contienda fue cerrada: Abelardo De La Espriella obtuvo el 47,97 por ciento, apenas 16.085 votos de diferencia. Mientras Cepeda dominó en las principales ciudades como Valledupar, De La Espriella se impuso en 13 municipios, especialmente en el sur del departamento y zonas cercanas al Magdalena Medio, mostrando una estructura electoral sólida que evidencia un Cesar profundamente dividido.
El Cesar salió dividido de las urnas. Aunque Iván Cepeda se llevó la victoria departamental, el mapa electoral reveló un territorio fragmentado donde su rival, Abelardo De La Espriella, construyó una base política tan importante que casi lo alcanza.
Con todos los votos escrutados, Cepeda llegó a 281.730 sufragios, el 50,88 por ciento del total. De La Espriella, en cambio, aseguró 265.645 votos, equivalentes al 47,97 por ciento. La brecha de apenas 16.085 votos en un departamento donde votaron más de 553.000 personas refleja lo reñida que fue la pelea entre ambos.
El triunfo de Cepeda se construyó sobre todo en los grandes centros urbanos. En Valledupar, la capital, acumuló 111.694 votos, cifra que resultó decisiva para inclinar la balanza a su favor. Pero esa ventaja en la ciudad no se replicó en el resto del territorio.
De La Espriella, por el contrario, tejió una red electoral extendida por el sur y centro del Cesar. Se impuso en Aguachica, Astrea, Chimichagua, Gamarra, González, La Gloria, La Paz, Pailitas, Pelaya, Río de Oro, San Alberto, San Diego y San Martín. Solo en Aguachica, obtuvo 31.013 votos, consolidando allí un liderazgo incuestionable. Esta dispersión territorial le permitió competir de verdad a nivel departamental, a pesar de perder el conteo general.
Cepeda también ganó en ciudades importantes como Agustín Codazzi, Becerril, Bosconia, Chiriguaná, Curumaní, El Copey, El Paso, La Jagua de Ibirico, Manaure, Pueblo Bello y Tamalameque. Son territorios con buena concentración de población y dinámica económica importante, lo que explica por qué pudo vencer en la sumatoria total.
La participación fue significativa. De 929.139 personas habilitadas para votar, acudieron a las urnas 558.502 ciudadanos, alcanzando cerca del 60 por ciento de participación. Votaron en 2.754 mesas distribuidas por todo el departamento, dejando 553.699 votos válidos en total.
Lo que quedó claro es que el Cesar no es territorio ganado por nadie. Cepeda demostró solidez en las ciudades grandes, pero De La Espriella probó tener músculo electoral en buena parte del departamento. Esa división territorial es un dato que ninguno de los dos puede ignorar de cara al futuro político de la región.
Fuente original: El País Vallenato

