Casi 6 de cada 10 países ya prohíben celulares en colegios, pero el debate sobre cómo hacerlo sigue abierto
La Unesco reporta que el 58% de los países del mundo ya ha implementado restricciones al uso de teléfonos móviles en escuelas, una cifra que se ha más que duplicado desde 2023. Sin embargo, no existe un modelo único: algunos países optan por prohibiciones totales, otros dejan la decisión a cada institución, y algunos solo restringen su uso en ciertos momentos. La organización advierte que aunque limitar los celulares reduce distracciones, también es fundamental que los estudiantes aprendan a usar la tecnología de forma responsable.
La tendencia es global y cada vez más fuerte: más de la mitad de los países del mundo ya ha tomado medidas para restringir el uso de celulares en las escuelas. Así lo reveló la Unesco esta semana, en un análisis que contabiliza 114 sistemas educativos con prohibiciones de este tipo. Lo llamativo es la velocidad del cambio. Hace apenas tres años, cuando la organización realizó su primer análisis sobre el tema, menos de una cuarta parte de los países tenía estas restricciones. Hoy, esa proporción llegó al 58 por ciento.
El crecimiento ha sido sostenido. En junio de 2023, solo el 24% de los países tenía prohibiciones al uso de smartphones en las aulas. Ahora, en marzo de 2026, esa cifra casi se ha triplicado. Entre los países que se sumaron recientemente a esta ola están Bolivia, Costa Rica, Croacia, Georgia, Maldivas y Malta. Lo que antes parecía un tema secundario en las políticas educativas se ha convertido en una prioridad para la mayoría de gobiernos.
Pero aquí viene lo interesante: no existe una sola forma de hacer las cosas. Algunos países optaron por prohibiciones nacionales completas, otros dejaron la responsabilidad en manos de cada colegio, y hay quienes solo restringen los celulares durante la jornada escolar o en ciertos espacios. Francia, por ejemplo, implementó una prohibición inicial en primaria y secundaria, pero ahora estudia si necesita ajustar esas normas para usos específicos. Mientras tanto, países como Colombia, Estonia, Perú e Islandia prefirieron que fueran las escuelas las que decidieran cómo manejar el tema. También hay casos como el de Buenos Aires, donde la prohibición comenzó solo en las escuelas primarias.
Lo que la Unesco advierte es que simplemente prohibir los celulares no basta. Sí, quitarlos de las aulas reduce distracciones y mejora la concentración. Pero los estudiantes también necesitan aprender a usar la tecnología de forma inteligente. Como señala la organización, "las escuelas siguen siendo uno de los pocos lugares donde los jóvenes pueden desarrollar competencias digitales y de pensamiento crítico, entre ellas la capacidad de evaluar la información en línea, gestionar el tiempo que pasan frente a la pantalla y comprender los riesgos de las plataformas digitales".
El verdadero desafío, entonces, no es solo prohibir. Es encontrar el equilibrio. Los gobiernos necesitan proteger el tiempo de aprendizaje en las aulas, pero también preparar a los estudiantes para vivir en un mundo donde la tecnología es inevitable. Por eso, la Unesco hizo un llamado a promover un uso de la tecnología centrado en los derechos de los alumnos y beneficioso para todos, en lugar de simplemente decir "no".
Fuente original: KienyKe - Portada



