Cánticos racistas en acto pro-oposición venezolana en Madrid disparan tensión diplomática entre España y Caracas

Un evento de apoyo a la oposición venezolana en Madrid terminó en polémica cuando el cantante Carlos Baute animó a los asistentes a corear insultos racistas contra la vicepresidenta Delcy Rodríguez durante la visita de la líder opositora María Corina Machado. Los gobiernos de España y Venezuela rechazaron los cánticos, mientras que el Ministerio de Exteriores español criticó además la falta de reunión entre Machado y el presidente Pedro Sánchez. La situación ha escalado a un incidente diplomático entre ambos países.
Lo que comenzó como un acto de respaldo a la oposición venezolana en la Puerta del Sol de Madrid el fin de semana pasado se convirtió rápidamente en un episodio de tensión política internacional. Durante la presentación del cantante Carlos Baute, frente a miles de simpatizantes de la diáspora venezolana, se escucharon cánticos que contenían insultos racistas dirigidos contra Delcy Rodríguez, vicepresidenta encargada de Venezuela. El incidente ocurrió minutos antes de que María Corina Machado, la principal líder de la oposición venezolana, se presentara en el balcón. Baute, según los reportes, animó explícitamente a los presentes a corear estas consignas ofensivas.
La reacción de las autoridades españolas fue inmediata. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, condenó los cánticos racistas, asegurando que el racismo "no tiene cabida" en España. Pero Albares fue más allá de la condena moral: cuestionó también a Machado por lo que consideró una "falta de respeto" a las instituciones españolas al rechazar una reunión con el presidente Sánchez, pese a que previamente había solicitado apoyo al Gobierno. En el ámbito político local, formaciones como Más Madrid y Podemos exigieron una condena explícita del Gobierno regional y señalaron que esos discursos de odio resultan inaceptables en espacios públicos.
Desde Caracas, la respuesta fue contundente. El ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, calificó los insultos como "racistas" y "terribles", argumentando que no solo atacaban a una mujer en particular sino a todas las mujeres venezolanas. La Embajada de Venezuela en Madrid emitió un comunicado en el que llamó a lo sucedido un "discurso de odio" y un "acto de deshumanización". Según el documento diplomático, usar ese tipo de insultos constituye violencia política basada en racismo y misoginia, y contradice los principios del derecho internacional de derechos humanos. La embajada, encabezada por Gladys Gutiérrez, incluso pidió disculpas al pueblo español por los hechos, recordando la historia de ese país con el fascismo.
Carlos Baute respondió a la polémica con un video en el que se disculpó, aunque matizó su posición. El cantante afirmó que se dejó llevar por la emoción del momento y por los cánticos que otros comenzaron, insistiendo en que él no es racista. "Están diciendo que soy racista ¡Por favor! vengo de una familia venezolana, crecí dentro del folclore, de la unión, siempre he defendido esos valores y he luchado contra las injusticias", declaró. Agregó que "si alguien se sintió ofendido, lo lamento y me disculpo", pero su disculpa fue más condicional que absoluta.
María Corina Machado, por su parte, rechazó explícitamente las consignas ofensivas y afirmó que nunca utilizaría expresiones que descalifiquen a personas por su raza, religión o género. Durante su visita a Madrid, la líder opositora se reunió con personalidades de derecha e ideología contraria al Gobierno español, incluyendo al expresidente Felipe González y al líder de ultraderecha Santiago Abascal, pero deliberadamente no se reunió con el Gobierno de Sánchez. Machado defendió su estrategia de búsqueda de apoyos internacionales para impulsar elecciones libres en Venezuela, caracterizando su agenda como política pero no partidista.
El incidente ha dejado abierta una brecha diplomática entre Madrid y Caracas, complicando aún más las ya tensas relaciones entre ambos países. Lo que pudo haber sido un evento de campaña política terminó exponiendo las divisiones internas en la oposición venezolana y las fricciones entre diferentes gobiernos sobre cómo abordar la situación en Venezuela. Para Colombia y Latinoamérica, este tipo de enfrentamientos refuerza la complejidad de la política venezolana a nivel regional e internacional.
Fuente original: France 24 - Europa


