Campesinos de Montería piden ayuda urgente: vías rurales están intransitables

Habitantes de los corregimientos de Buenos Aires, La Manta y Corrental, en zona rural de Montería, denuncian el deterioro crítico de las vías que los comunican. Los caminos llenos de barro y huecos afectan el transporte de productos agrícolas, el acceso a salud y la movilidad diaria. Los campesinos hacen un llamado urgente a la administración municipal para que intervenga antes de que la situación empeore.
En las veredas y corregimientos de Buenos Aires, La Manta y Corrental, en la zona rural de Montería, los campesinos están al borde de la desesperación. Las vías que conectan estas comunidades se encuentran en un estado tan deteriorado que ya no son seguras ni funcionales. Barro, huecos profundos y tramos prácticamente intransitables son el pan de cada día, especialmente cuando llegan las lluvias y los caminos se vuelven casi imposibles de atravesar.
Lo que para algunos podría ser un simple inconveniente, para estas familias rurales es un problema que afecta directamente su supervivencia económica. Los campesinos dependen del transporte de sus productos agrícolas hacia los mercados, pero con vías en estas condiciones, cada viaje se convierte en una batalla contra el terreno. Las motocicletas se quedan atrapadas, los vehículos se dañan y los cultivos terminan siendo vendidos a menores precios por llegar en peores condiciones.
Pero el daño no es solo económico. El acceso a servicios básicos de salud también ha quedado comprometido. Cuando hay una emergencia médica, llegar al centro de salud más cercano se convierte en una carrera contra reloj que comienza con una batalla contra el mal estado de los caminos. Los niños tienen dificultades para llegar a la escuela, y la conectividad que debería unir estas comunidades con el resto del municipio parece estar cada vez más lejana.
Por eso los pobladores no dejan de insistir: necesitan que la administración municipal voltee a verlos. Piden con urgencia que se adelanten trabajos de mantenimiento y mejoramiento de estas vías rurales. Para ellos, no es un capricho ni una solicitud que pueda esperar. Cada día que pasa sin intervención es un día en el que sus comunidades se sienten más abandonadas y sus oportunidades se cierran un poco más.
Fuente original: Chicanoticias
