Cambio climático amenaza un quinto de las zonas cacaoteras de Colombia para 2050

Un estudio de Bioversity International, el Ciat, Fedecacao y Agrosavia proyecta que el 20% de las áreas aptas para cultivar cacao en Colombia perderá sus condiciones climáticas favorables en tres décadas. Las regiones más afectadas serían el Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre, Antioquia, Arauca, Casanare, Meta y Vichada. La investigación sugiere que la producción se desplazará hacia altitudes más altas y que el cacao silvestre y los sistemas agroforestales serían clave para la adaptación del cultivo.
Colombia enfrentará un reordenamiento geográfico significativo en su producción cacaotera de aquí a 2050 si los efectos del cambio climático se comportan como proyectan los investigadores. Un estudio realizado conjuntamente por Bioversity International, el Ciat, la Federación Nacional de Cacaoteros y Agrosavia advierte que una quinta parte de las zonas donde hoy prospera el cacao podría volverse inadecuada para el cultivo debido al aumento de temperaturas y a patrones de lluvia cada vez más irregulares e intensos.
Las regiones del Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre, junto con departamentos del nororiente como Arauca, Casanare, Meta y Vichada, enfrentarían los mayores desafíos. En esas zonas, el estrés climático reduciría los rendimientos y aumentaría la incertidumbre económica para miles de familias que dependen de este cultivo. Sin embargo, el panorama no es apocalíptico: la investigación indica que el cultivo se redistribuiría hacia terrenos de mayor altitud, con una expansión de 3% hacia esas zonas montañosas. Las áreas actuales de mayor concentración productiva en la cordillera de los Andes mantendrían condiciones favorables para seguir operando.
Frente a estos cambios, los científicos identificaron dos estrategias concretas de adaptación. La primera apunta hacia el cacao silvestre, que ha evolucionado naturalmente en condiciones climáticas extremas y guarda en su genética características de resistencia que podrían transferirse a variedades de cultivo mejoradas. La segunda apuesta por los sistemas agroforestales, que funcionan como reguladores naturales de temperatura y humedad en los terrenos, complementados con riego estratégico en zonas donde las sequías se intensifiquen. Ambas opciones requieren que se preserve también la integridad de los ecosistemas que albergan estas poblaciones silvestres de cacao.
Fuente original: Agronegocios - Finca

