Cambio climático amenaza el 20% de tierras cacaoteras en Colombia hacia 2050

Un estudio de expertos proyecta que para 2050 Colombia perderá aptitud climática en una quinta parte de sus áreas de cultivo de cacao, especialmente en tierras bajas del Caribe y nororiente. Sin embargo, la producción se desplazaría hacia zonas más altas de los Andes donde aún habrá condiciones favorables. El hallazgo abre la puerta a buscar variedades de cacao silvestre más resistentes al calor y lluvia irregular.
Los cacaoteros colombianos enfrentan un reto climático inédito. Según una investigación conjunta de Bioversity International, el CIAT, Fedecacao y AGROSAVIA, alrededor del 20% de las regiones donde hoy se cultiva cacao dejaría de ser apta para este cultivo en los próximos 25 años. El culpable: temperaturas más altas y cambios erráticos en las lluvias que reducirían cosechas e incrementarían la incertidumbre económica de miles de familias productoras.
Las zonas más vulnerables son las tierras bajas. Departamentos como Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre y Antioquia, además de regiones como Arauca, Casanare, Meta y Vichada, serían los más golpeados. El calor extremo combinado con lluvias impredecibles crearían un ambiente cada vez más hostil para el cacao. Carlos Eduardo González, investigador de AGROSAVIA y uno de los líderes del estudio, recordó que eventos como la reciente ola fría que causó inundaciones en el Caribe demuestran que "el cambio y la variabilidad climática ya están generando impactos reales".
Pero la noticia no es toda pesimista. Las estribaciones de la cordillera andina, donde está concentrada la mayor parte de la producción actual, mantendría condiciones climáticas adecuadas. Además, el estudio proyecta que alrededor del 3% de nuevas áreas aptas emergerían en zonas más altas, sugiriendo un desplazamiento gradual del cultivo hacia mayores altitudes. "El cacao en Colombia no desaparecerá, sino que probablemente experimentará un proceso gradual de redistribución geográfica", explicó González.
El estudio reveló otro potencial valioso: el cacao silvestre podría expandirse en áreas donde las condiciones se tornen más extremas. Tobias Fremout, investigador de Bioversity International y el CIAT, explica que estas variedades silvestres tienen una ventaja decisiva: han evolucionado durante milenios en condiciones climáticas adversas. "Las poblaciones que hoy crecen en zonas muy calientes, muy secas o lluviosas son precisamente las que nos interesan, porque ahí es donde podemos encontrar genes que permitan desarrollar variedades más resistentes a los cambios climáticos del futuro", señaló. Esto significa que conservar los bosques nativos de tierras bajas no es solo una cuestión ambiental, sino una estrategia de supervivencia económica para la industria cacaotera nacional.
Fuente original: Portafolio - Economía