Cadena perpetua para Yoon Suk-yeol: exdictador surcoreano condenado por insurrección tras ley marcial

Un tribunal de Corea del Sur sentenció a prisión de por vida al expresidente Yoon Suk-yeol por abuso de poder e intentar una insurrección. En diciembre de 2024 declaró una ley marcial inconstitucional que duró apenas seis horas pero desestabilizó la democracia del país. Yoon mantiene su inocencia y enfrenta dos juicios adicionales relacionados con los mismos hechos.
La justicia surcoreana ha dictado la sentencia más severa contra Yoon Suk-yeol: cadena perpetua. El tribunal lo declaró culpable de abuso de poder y de haber planificado una insurrección que sacudió a Corea del Sur hace poco más de un año.
Todo sucedió en diciembre de 2024, cuando el entonces presidente sorprendió al país al declarar una ley marcial de emergencia para tratar de tomar control mediante las fuerzas armadas. El movimiento fue tan abrupto como corto: apenas duró seis horas. Pero en ese tiempo logró poner en jaque los fundamentos democráticos de la nación, suspendiendo el funcionamiento del Parlamento, los partidos políticos, los sindicatos e imponiendo censura en los medios de comunicación.
Los fiscales fueron contundentes en su acusación. Según señalaron en enero, la ley marcial "inconstitucional e ilegal de Yoon socavó el funcionamiento de la Asamblea Nacional y la Comisión Electoral… destruyendo de hecho el orden constitucional liberal democrático". Originalmente el Ministerio Público había pedido la pena capital, pero el tribunal optó por la cadena perpetua, que es la sanción máxima por organizar una insurrección en el país asiático.
Para Yoon, quien antes de llegar a la presidencia tuvo una larga trayectoria como fiscal, todo esto es inocencia. Durante el juicio argumentó que tenía la autoridad presidencial para declarar la ley marcial y que su intención era alertar sobre lo que veía como una obstrucción del gobierno por parte de los partidos opositores a su administración. Sin embargo, la evidencia presentada fue concluyente para los magistrados.
El caso generó una polarización profunda en la sociedad surcoreana. Afuera de la corte durante la audiencia hubo concentraciones de simpatizantes del exmandatario y una presencia policial masiva controlando la situación. Esto refleja las fracturas que dejó su paso por la presidencia, una gestión que comenzó con grandes esperanzas entre sus votantes pero terminó en escándalos de corrupción.
Yoon ya venía cumpliendo una condena anterior relacionada con la misma ley marcial, y aún enfrenta dos juicios más por hechos conexos. Su caída es abrupta considerando que llegó a la presidencia en 2022 como abanderado de la lucha contra la corrupción, venciendo por menos de un punto porcentual a su rival del Partido Democrático.
Fuente original: BBC Mundo - Últimas

