Boyacá recibe 50 equipos para que jóvenes investigadores conviertan ideas en soluciones reales
El Ministerio de Ciencia entregó computadores y reconocimientos a 72 jóvenes investigadores en Boyacá que desarrollan proyectos en bioeconomía, tecnología e innovación social. El programa invierte 1.424 millones de pesos y beneficia principalmente a personas de zonas rurales. Los equipos son solo el principio: el proyecto incluye capacitación en investigación y desarrollo de planes de negocio para que estas iniciativas generen impacto real en sus comunidades.
En Tunja se desarrolló este martes un acto que marca un punto de quiebre en cómo el país apoya a sus investigadores jóvenes. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación entregó equipos de cómputo a 72 jóvenes que lidera 50 proyectos diferentes en el departamento de Boyacá, como parte del programa Jóvenes en Ciencia para la Paz. No se trata solo de repartir máquinas: es una apuesta para que la curiosidad científica de adolescentes y adultos jóvenes del territorio se convierta en soluciones concretas para sus comunidades.
Quien entiende la apuesta es Luisa Fernanda Robayo, viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, que asistió a la ceremonia en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Según ella, "la ciencia, la tecnología y la innovación son caminos efectivos para cerrar las brechas sociales y también fortalecen todo el tejido comunitario para crear oportunidades reales para nuestra juventud". El programa ha ejecutado ya el 28,12% de su presupuesto, con una inversión del Gobierno Nacional de 1.424 millones de pesos.
Lo interesante es quiénes integran este grupo. De los 72 beneficiarios, 40 son mujeres y 32 hombres. Tres de cada cuatro viven en zonas rurales, donde acceso a tecnología y capacitación en investigación casi no existe. Cinco de ellos son víctimas del conflicto armado. Los proyectos que desarrollan abarcan líneas como bioeconomía (aprovechar recursos biológicos de forma inteligente), transformación digital e innovación social.
El programa ya está en una fase intensiva de capacitación. Ha realizado sesiones presenciales en ciudades clave como Chiquinquirá, Garagoa, Soatá y Tunja, además de clases virtuales que llegan a jóvenes de 62 municipios. En abril y mayo estructurarán sus proyectos de investigación, y durante mayo planean desarrollar planes de negocio reales para que estas iniciativas no se queden solo en ideas.
Un ejemplo de cómo esto funciona en la práctica es Diana Rincón, una de las beneficiarias. Ella entiende el programa como "una oportunidad de avanzar en el ámbito empresarial y de expandir su negocio no solo a nivel municipal sino, con el tiempo, a nivel provincial", transformando su entorno a través del conocimiento. Ese es exactamente el objetivo: que la tecnología en las manos de jóvenes curiosos se convierta en motor de cambio real en territorios que históricamente han quedado atrás.
Fuente original: Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación


