Bombardeos entre EE.UU. e Irán amenazan frágiles negociaciones de paz en Medio Oriente

Estados Unidos atacó Irán el martes 9 de junio tras el derribo de un helicóptero militar en el estrecho de Ormuz, mientras Teherán respondió con ataques con drones. El intercambio de fuego ocurre en medio de un alto el fuego frágil que comenzó en abril y negociaciones que no avanzan. Los obstáculos incluyen la negativa de Israel a frenar operaciones en Líbano, algo que Irán exige para cualquier acuerdo definitivo.
La tensión entre Estados Unidos e Irán se encendió nuevamente el martes 9 de junio cuando Washington lanzó bombardeos contra territorio iraní, asegurando que Teherán había derribado un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump comentó sobre el incidente diciendo que "Derribaron un helicóptero y estamos respondiendo en este mismo momento" y agregó que "Creo que la respuesta debe ser muy fuerte, muy contundente, y esta lo es". Los dos pilotos estadounidenses fueron rescatados ilesos por un dron de la Armada estadounidense.
Según un funcionario estadounidense, el helicóptero fue derribado por un dron iraní de vuelo unidireccional. En respuesta, medios estatales iraníes informaron de ataques con drones contra bases estadounidenses en Bahrein, Jordania y Kuwait. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, envió un mensaje velado pero contundente a las potencias extranjeras en la región: "Abandonen nuestra región si quieren estar a salvo. La historia del Golfo Pérsico tiene muchos capítulos sobre los fatales destinos de los intrusos foráneos".
Este intercambio de fuego ocurre justo cuando Estados Unidos intenta negociar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Oriente Medio. Un frágil alto el fuego entró en vigor a principios de abril, pero Trump ha reconocido pocas señales de progreso real desde entonces. El problema es que las negociaciones están atrapadas en una maraña de exigencias que parecen cada vez más difíciles de satisfacer.
El principal obstáculo es que Irán condiciona cualquier acuerdo definitivo con Washington al cese de los combates en Líbano, donde opera su aliado Hezbolá. Sin embargo, Israel se ha negado rotundamente a frenar su ofensiva contra el grupo armado. El martes, Israel atacó la ciudad portuaria de Tiro en el sur del Líbano, causando al menos ocho muertes en lo que fue el ataque más letal contra esa ciudad desde que estalló el conflicto en marzo.
Trump incluso advirtió al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, diciéndole: "Le dije: 'Bibi, será mejor que tengas cuidado, o te quedarás solo muy pronto'". Pero Netanyahu no ha cedido, argumentando que el conflicto en Líbano debe tratarse de forma separada a cualquier acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Mientras tanto, las exigencias en la mesa de negociación son profundas. Trump insiste en que cualquier acuerdo debe impedir que Irán desarrolle armas nucleares, mientras Teherán demanda el levantamiento de sanciones internacionales, la liberación de miles de millones de dólares en activos congelados y el reconocimiento de su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz. Con ambos bandos disparando misiles y drones, el camino hacia la paz parece cada vez más lejano.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



