Banco de la República se prepara para subir tasas: la inflación no baja como se esperaba

Este martes 31 de marzo el Banco de la República anunciará su decisión sobre tasas de interés en un contexto donde la inflación se resiste a bajar. Los analistas esperan un aumento de hasta 100 puntos básicos, llevando la tasa a 11,25%. Los problemas vienen desde adentro (salarios más altos presionan precios) y desde afuera (petróleo caro, incertidumbre global), lo que sugiere que las tasas seguirán altas por más tiempo.
El Banco de la República llega a su junta de directivos de este martes 31 de marzo en un escenario que ya nadie espera buenos noticias para quienes creen que las tasas van a bajar pronto. Todo lo contrario: el mercado financiero está apostando a que la entidad subirá las tasas de interés en lugar de reducirlas, según el análisis más reciente de Bancolombia.
La razón es simple pero incómoda: la inflación no está cediendo como se esperaba hace unos meses. A febrero, los precios se ubicaban 5,29% por encima del mismo mes del año anterior. Eso está muy lejos de la meta del Banco de la República, que es mantener la inflación entre 2% y 4%. Peor aún, ese proceso de reducción de precios que parecía consolidarse "ha perdido tracción", según Bancolombia, lo que ha disparado las alarmas en la entidad emisora.
Internamente, dos problemas principales complican el panorama. El primero es que el salario mínimo se aumentó por encima de lo que subieron los precios en 2025 y por encima también de cuánto creció la productividad de los trabajadores. Suena técnico, pero en la práctica significa esto: cuando los salarios suben más que lo que pueden producir las empresas, los costos se disparan y esas empresas trasladan eso directamente a los precios. Un ejemplo claro está en los arriendos y en lo que cuesta comer fuera de casa, rubros donde este efecto es evidente. El segundo problema es que ya casi nadie cree que la inflación va a bajar. Los analistas y los mercados esperan que los precios sigan presionados, lo que mina la credibilidad del Banco de la República y lo obliga a actuar más agresivamente.
Por el lado externo, la situación también se complicó. Los precios del petróleo y el gas subieron, la incertidumbre global por el conflicto en Irán asustó a los inversionistas, y ahora el dólar está más fuerte. Eso significa que los inversionistas extranjeros están menos interesados en meter dinero en Colombia y otras economías emergentes, lo que presiona el tipo de cambio. Para evitar que la situación se salga de control y para mantener la estabilidad económica, el Banco de la República necesita mantener tasas altas que desalienten la salida de dinero del país.
Cuando se suma todo esto, Bancolombia concluye que "la combinación de presiones internas, expectativas aún frágiles y un entorno externo más desafiante sugiere que la postura monetaria deberá mantenerse en terreno restrictivo por más tiempo". En otras palabras: prepárense para tasas altas durante buen tiempo. Lo que anuncie el Banco de la República el martes será crucial, no solo para responder a la inflación de ahora, sino para convencer al país de que está haciendo lo correcto y así evitar que los precios suban aún más por desconfianza.
Fuente original: Portafolio - Economía