Ataques a la línea férrea de Cerrejón dejan descarrilamiento y alertan sobre la seguridad minera en La Guajira

Dos atentados simultáneos contra la infraestructura ferroviaria de Cerrejón en la noche del 22 de marzo provocaron el descarrilamiento de vagones y daños en los rieles. Los ataques ocurrieron en kilómetros distintos de la línea que conecta con Puerto Bolívar. Con estos incidentes ya suman 11 los atentados contra la férrea en lo que va de 2025 y 2026, lo que genera interrupciones en la operación minera y afecta el empleo en la región guajira.
La operación ferroviaria de Cerrejón en La Guajira sufrió un golpe significativo la noche del 22 de marzo cuando dos grupos atacaron simultáneamente puntos distintos de la línea que transporta carbón hacia el puerto. Los impactos generaron el descarrilamiento de varios vagones y daños en la infraestructura que aún están siendo evaluados por técnicos de la empresa. Las autoridades aseguraron la zona mientras avanzan en las investigaciones de lo ocurrido.
El primer ataque se registró en el kilómetro 75, donde un tren que se dirigía a Puerto Bolívar resultó descarrilado. Casi simultáneamente, en el kilómetro 32 de la misma línea, atacantes dañaron directamente los rieles. Esta coordinación en dos frentes diferentes evidencia una estrategia deliberada para maximizar el impacto en la operación. Los daños materiales aún están siendo cuantificados por la empresa, pero lo que ya es claro es que interrumpirán el transporte de carbón durante varios días.
Para entender qué significa esto en términos reales: la línea férrea de Cerrejón es la vena por la que fluye la economía de La Guajira. Cuando se detiene, se detiene todo. Los trabajadores dejan de recibir ingresos, los proveedores locales pierden clientes, y las exportaciones que sostienen ingresos para el país simplemente no salen. Cerrejón rechazó categóricamente los ataques, afirmando que "ponen en riesgo la vida e integridad de las personas, afectan infraestructura estratégica para el país y generan impactos directos en la operación, el empleo y el tejido social y económico de La Guajira".
Lo preocupante es la tendencia. Este es el segundo atentado registrado en 2026, pero cuando se suman los nueve incidentes de 2025, ya son once los ataques que ha sufrido esta línea en poco más de un año. No se trata de actos aislados sino de una campaña sostenida que está generando presiones crecientes sobre la operación. A esto se suma que la región ya enfrenta bloqueos recurrentes que frenan la producción.
Por eso Cerrejón solicitó urgentemente a las autoridades competentes reforzar las medidas de seguridad para evitar que estos hechos se repitan. La empresa enfatizó su compromiso con el desarrollo regional y con mantener el respeto por la vida y la legalidad. Sin embargo, las palabras no reparan rieles ni sustituyen vagones descarrilados. Las autoridades continúan recopilando información mientras avanza la reparación de la infraestructura dañada.
Fuente original: Portafolio - Economía