Artemis II rumbo a la Luna: cuatro astronautas escapan de la órbita terrestre en histórico viaje

Cuatro astronautas encendieron los motores de la nave Orion y salieron de la órbita terrestre hacia la Luna, en la primera misión tripulada lunar desde 1972. Pasarán entre tres y cuatro días llegando allá, orbítarán el satélite sin posarse y regresarán a la Tierra el 10 de abril. Es un punto de partida para que la NASA intente llevar humanos a la superficie lunar en 2028 y después a Marte.
Después de flotar casi un día alrededor de la Tierra, los cuatro astronautas de Artemis II hicieron lo que parecía imposible: encendieron el motor de su nave Orion y se metieron en el espacio profundo. Durante casi seis minutos, la nave generó el empuje necesario para escapar de la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna. Es la primera vez en más de 50 años que la NASA intenta algo así con humanos a bordo.
Jeremy Hansen, astronauta canadiense, expresó la magnitud del momento: "La humanidad ha demostrado una vez más de lo que es capaz". Junto a él viajaban tres estadounidenses: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch. Una vez que se alejaron del planeta, los astronautas compartieron en directo cómo se veía todo desde allá arriba. Koch describió una Tierra "iluminada como si fuera de día y bañada por el resplandor de la Luna". Hansen fue más directo: "Nada te prepara para la emoción que te invade" en ese momento.
Lo complicado ahora es que ya no hay marcha atrás. Una vez que encendieron ese motor principal, la trayectoria de la nave quedó determinada por las leyes de la gravedad. No pueden frenar y regresar a casa cuando quieran: tienen que llegar hasta la órbita lunar, rodear el satélite durante unos días y dejar que la física los traiga de vuelta. El viaje completo tomará entre tres y cuatro días hasta llegar a la Luna, pasarán por detrás del lado oscuro el lunes y regresarán a la Tierra el 10 de abril. Como señaló Lori Glaze, científica de la NASA: "A partir de ahora, las leyes de la mecánica orbital guiarán a nuestra tripulación a la Luna, la rodearán y la traerán de vuelta a la Tierra".
La distancia es descomunal. La Luna está a más de 384.000 kilómetros de distancia, unas mil veces más lejos que la Estación Espacial Internacional (ISS), donde los astronautas normalmente viven durante meses. Este viaje los convertirá en los humanos que más lejos han llegado del planeta.
Claro que en el espacio los detalles importan. Después del lanzamiento, la tripulación realizó pruebas durante las primeras 24 horas para verificar que toda la nave funcionara correctamente. Surgieron algunos inconvenientes inesperados, incluyendo problemas con el inodoro. Christina Koch se encargó de solucionarlo desde la estrecha cabina. Con buen humor, bromeó: "Me enorgullece llamarme 'fontanera espacial'". Los astronautas llevan trajes que funcionan como sistemas de supervivencia completos, capaces de mantener oxígeno, temperatura y presión durante seis días si algo falla en la cabina.
Esta misión es apenas el comienzo de algo más grande. El verdadero objetivo de la NASA es llegar a la superficie lunar en 2028, construir una base permanente cerca del polo sur (donde nunca ha estado un humano) y usar todo esto como trampolín para viajar a Marte. Es un proyecto enormemente complejo y costoso que se lleva a cabo con cierta urgencia: China también quiere poner gente en la Luna para 2030. Desde el espacio, el comandante Wiseman fue claro sobre lo extraordinario de todo esto: "Enviar a cuatro personas a 400.000 kilómetros de distancia es una hazaña hercúlea, y apenas estamos empezando a comprender su magnitud".
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


