Artemis II regresa a casa usando un truco que salvó a Apolo 13 hace 50 años

Artemis II no pisará la Luna, pero orbitará su cara oculta en una misión de 10 días. Para regresar a la Tierra, los astronautas utilizarán una maniobra llamada trayectoria de retorno libre, que aprovecha la gravedad lunar para curvar la nave sin gastar combustible. Esta técnica fue empleada como último recurso en Apolo 13 en 1970 cuando la nave sufrió una explosión, y ahora está integrada como sistema de seguridad permanente en el diseño de Orion.
Puede sonar raro, pero Artemis II no llevará astronautas a pisar la Luna. A diferencia de Apolo 11, esta misión solo hará un sobrevuelo alrededor del satélite para captar fotografías de accidentes geográficos que la Nasa considera prioritarios, además de permitir que los tripulantes presencien un eclipse solar visto desde el espacio. Todo esto en una expedición de 10 días. Lo interesante viene en el regreso: los ingenieros de la Nasa decidieron usar una maniobra que fue inventada por la supervivencia, no por el diseño.
En 1970, Apolo 13 sufrió una explosión en su tanque de oxígeno que dejó inutilizables los sistemas eléctricos y de soporte vital. Los astronautas Jim Lovell, Jack Swigert y Fred Haise tuvieron que improvisar dentro de la nave: se mudaron al módulo lunar Aquarius y crearon adaptadores de emergencia con bolsas de plástico, cartón y cinta adhesiva para reutilizar los filtros de dióxido de carbono del módulo de mando. Pero lo más ingenioso fue que el equipo en Houston ordenó un encendido del motor de descenso que aprovechara la gravedad de la Luna para redirigir la nave de regreso a la Tierra sin depender del motor principal dañado. Así regresaron a casa sanos y salvos.
Esa maniobra de emergencia se conoce como trayectoria de retorno libre o maniobra del infinito, porque la gravedad lunar curva la trayectoria de la nave exactamente 180 grados, como si dibujara un número ocho. Lo genial es que funciona sin quemar combustible adicional. Ahora, 50 años después, la Nasa no solo recordó esta técnica, sino que la integró como parte del diseño estructural de Orion. Ya no es un improvisado plan B, sino un sistema de seguridad garantizado que asegura el ángulo correcto de reentrada en la atmósfera terrestre.
Gracias a esto, Artemis II está rompiendo récords: alcanzará 406.772 kilómetros de distancia desde la Tierra, muy por encima de los 6.600 kilómetros que logró Apolo 13. Los astronautas aterrizarán en el océano Pacífico, donde serán recibidos por un equipo coordinado por la colombiana Liliana Villarreal, que trabaja en la Nasa desde 2007.
Lo curioso de esta historia es cómo un desastre se convirtió en innovación. Apolo 13 fue un fracaso que funcionó, y ahora ese fracaso es parte del futuro de la exploración espacial.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


