Andy Burnham gana elecciones en Reino Unido y aviva rumores sobre el futuro de Starmer

El político laborista Andy Burnham ganó las elecciones parciales en Makerfield con el 54% de los votos, consolidando su posición como posible sucesor del primer ministro Keir Starmer. La victoria lo devuelve al Parlamento británico en un momento de creciente presión interna contra Starmer, cuya popularidad se ha desplomado desde su victoria electoral en 2024. Aunque Starmer rechaza renunciar, varios diputados laboristas de alto nivel ahora consideran abiertamente una transición de liderazgo.
El laborista Andy Burnham avanza como posible relevo del primer ministro británico Keir Starmer después de ganar las elecciones parlamentarias en la circunscripción de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra, el pasado 19 de junio. El político de 56 años obtuvo el 54% de los votos, derrotando al candidato de Reform UK, el partido de ultraderecha antimigración que ha dominado las encuestas británicas. La victoria le devuelve un escaño en la Cámara de los Comunes, un requisito fundamental para aspirar a gobernar desde Downing Street.
En su discurso tras la victoria, Burnham disparó un mensaje que muchos interpretaron como presidencial. "Llevamos 40 años siguiendo un camino que sencillamente no ha funcionado para la gente", afirmó, esbozando una visión de país centrada en reducir el costo de vida, abaratar los servicios públicos e impulsar la reindustrialización. "Este es el momento del cambio(...) vamos a trazar un nuevo camino para Reino Unido", proclamó con un tono que resonó como el de un futuro primer ministro. Burnham dirige Manchester desde 2017, donde ha ejecutado una rápida regeneración de la histórica ciudad industrial que fue cuna de la Revolución Industrial, un modelo que ahora plantea replicar a nivel nacional.
La presión sobre Starmer crece dentro de su propio partido. La diputada laborista Louise Haigh, aliada de Burnham, sostuvo que el primer ministro debería "considerar una transición ordenada y controlada" hacia un nuevo gobierno. "Queremos evitar una contienda por el liderazgo si es posible", manifestó a la BBC. Incluso Wes Streeting, quien dimitió como secretario de Sanidad en mayo, declaró el martes que espera que Starmer acepte renunciar, pero que de no hacerlo, "tendrá que haber una contienda". Sin embargo, Starmer se atrincheró en su posición. "Si hay una contienda (...) entonces sí, me presentaré, me mantendré firme, y he dicho repetidamente que no me voy a retirar", afirmó a los periodistas. Posteriormente, con tono más conciliador, pidió a su partido: "Unámonos como partido y como movimiento. Lo que debemos evitar a toda costa es sumir a nuestro país en el caos enfrentándonos entre nosotros".
La crisis de liderazgo refleja el colapso de la popularidad de Starmer desde que ganó las elecciones generales en julio de 2024. Su Gobierno ha tropezado con dificultades para cumplir metas de crecimiento económico, reparar servicios públicos deteriorados y aliviar el costo de vida. Además, enfrentó críticas severas por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a sus vínculos conocidos con el pederasta Jeffrey Epstein. La derrota laborista en las elecciones locales de mayo intensificó las demandas de dimisión desde múltiples diputados.
El sistema parlamentario británico permite cambiar de líder sin convocar elecciones generales. Un diputado puede desafiar al líder del partido si cuenta con apoyo de una quinta parte de los legisladores de su bancada. En el contexto actual, Burnham necesitaría el respaldo de al menos 81 de los más de 400 diputados laboristas para competir contra Starmer. Algunos legisladores temen que mantener a Starmer al frente debilite su posición ante Reform UK de cara a las elecciones generales de 2029.
Burnham se presentará en Londres el 22 de junio para jurar su cargo como diputado, iniciando un período de negociaciones y maniobras entre bastidores en Westminster. Starmer intentó desactivar los rumores ofreciendo a Burnham un "puesto importante" dentro del Gobierno, una propuesta que sus aliados rechazaron. Si Starmer finalmente deja el cargo este año, Reino Unido conocería a su séptimo primer ministro en la última década, reflejando la inestabilidad política que atraviesa el país.
Fuente original: France 24 - Europa



