Alcalde de Planeta Rica detiene subsidios a Aqualia hasta mejorar servicio de agua

El alcalde Ramón Calle Cadavid anunció que no transferirá los recursos de subsidio al acueducto de Planeta Rica mientras la empresa Aqualia no ejecute las inversiones necesarias para garantizar agua de calidad. La medida responde al creciente descontento ciudadano por la mala calidad del servicio. El mandatario también rechaza que Aqualia opere el futuro acueducto regional del San Jorge y asume el riesgo de posibles sanciones por su decisión.
En Planeta Rica la paciencia se agotó. El alcalde Ramón Calle Cadavid decidió meter presión donde duele: al bolsillo. Anunció que no girará los subsidios del servicio de acueducto a la empresa Aqualia hasta que vea inversiones reales y concretas que mejoren la calidad del agua que llega a los hogares del municipio.
La decisión no es caprichosa. Durante las últimas semanas, los habitantes han llenado de quejas las autoridades locales. El agua que sale de los grifos no cumple con los estándares mínimos de calidad, y eso le ha causado un dolor de cabeza considerable a la administración municipal. El alcalde hizo claro cuál es su prioridad: "defender los intereses de los habitantes y exigir soluciones concretas a la empresa operadora".
Calle Cadavid es consciente de que esta jugada tiene riesgos. Reconoció que organismos de control podrían investigarlo o sancionarlo por no transferir recursos que la ley lo obliga a girar. Pero está dispuesto a cargar con esas consecuencias si con ello logra que Aqualia cumpla con lo que prometió. La empresa, por su parte, ya presentó un plan de inversiones que incluye cambio de filtros, construcción de una torre de aireación, reposición de tuberías y otras obras para mejorar la eficiencia del servicio.
Pero el pulso entre el alcalde y Aqualia va más allá. Calle Cadavid también se opone rotundamente a que la empresa sea la operadora del futuro acueducto regional del San Jorge. Ya llevó sus argumentos ante la Contraloría General de la República, insistiendo en que primero Aqualia debe demostrar que puede hacer bien el trabajo en Planeta Rica.
Mientras tanto, cientos de usuarios siguen esperando que alguno de estos movimientos se traduzca en agua limpia y confiable en sus casas. El debate sobre quién debe prestar estos servicios públicos en la región continúa abierto, pero una cosa está clara: en Planeta Rica, ya nadie está dispuesto a quedarse callado.
Fuente original: Chicanoticias