Después de más de dos décadas, familias de Urabá pueden despedir a tres desaparecidos
La JEP entregó los restos de tres víctimas de desaparición forzada a sus familias en Apartadó, Antioquia, más de 20 años después de su desaparición. Los cuerpos fueron hallados en zonas rurales de San José de Apartadó durante 2024, identificados gracias a información proporcionada por antiguos integrantes de las extintas Farc y análisis forenses con apoyo del Instituto de Medicina Legal. Con estas entregas, ya son 28 las víctimas cuyos restos han sido identificados y entregados dignamente en la región.
Después de esperar más de dos décadas sin saber dónde estaban sus seres queridos, tres familias de Urabá finalmente pudieron darles el último adiós. La Jurisdicción Especial para la Paz entregó el pasado 12 de junio los restos de tres personas que habían sido desaparecidas forzadamente en el Urabá antioqueño durante el conflicto armado. Los cuerpos fueron recuperados en zona rural del corregimiento de San José de Apartadó, en el municipio de Apartadó, tras meses de búsqueda y análisis forense.
Entre las víctimas identificadas está Luis Eduardo Aguirre, agricultor y líder comunitario que desapareció el 10 de julio de 2001, y Humberto Palacios Palacios, trabajador dedicado al aserrío de madera cuyo rastro se perdió el 19 de octubre de 2000. La tercera persona también fue identificada por los investigadores, aunque su identidad permanece bajo reserva por decisión de la JEP. Los restos fueron localizados en tres puntos diferentes: uno en la vereda El Gas, otro en el sector Río Mariano y el tercero en un terreno abierto de la vereda La Linda.
La identificación fue posible gracias a la información aportada por antiguos integrantes de las extintas Farc durante sus versiones voluntarias dentro del Caso 04, que investiga la violencia ocurrida en Urabá durante el conflicto. El trabajo no fue fácil: requirió inspecciones judiciales, verificaciones en terreno y labores de contrastación realizadas por la Sala de Reconocimiento de Verdad y el Grupo de Apoyo Técnico Forense. Luego vinieron los análisis antropológicos y pruebas genéticas coordinadas con el Instituto Nacional de Medicina Legal, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y los familiares, quienes proporcionaron las muestras biológicas necesarias para confirmar sus identidades.
Estos hallazgos representan un avance significativo en el esclarecimiento de desapariciones forzadas en la región. Con estas tres entregas, la JEP completa diez cuerpos restituidos a sus familias en el marco del Caso 04. Si se suman las entregas realizadas dentro del Caso Conjunto 03-04 por las investigaciones en el cementerio Las Mercedes de Dabeiba, ya son 28 las víctimas cuyos restos han sido identificados y entregados dignamente a sus seres queridos en Urabá.
La JEP ha enfatizado que los aportes de verdad realizados por antiguos integrantes de grupos armados siguen siendo fundamentales para encontrar a las personas desaparecidas y reconstruir lo que pasó durante el conflicto. Cada cuerpo entregado, cada verdad revelada, representa una respuesta para esas familias que durante años han estado buscando a sus desaparecidos, viviendo con la incertidumbre y el dolor de no saber.
Fuente original: Minuto30

