650.000 millones en IA: así entra el tech en su fase más arriesgada en 2026
Amazon, Google, Meta y Microsoft gastarán 650.000 millones de dólares en infraestructura de IA durante 2026, un salto del 50% frente a 2025. Según el fondo Bridgewater Associates, esto impulsará el PIB pero genera riesgos por la enorme demanda de energía, la presión en mercados de capital y la posible inestabilidad si las inversiones no generan retornos rápidos. Las cuatro gigantes ya no pueden permitirse rezagarse, lo que las atrapa en una carrera sin frenos.
La carrera por dominar la inteligencia artificial entra en territorio peligroso. Amazon, Google, Meta y Microsoft invertirán alrededor de 650.000 millones de dólares en infraestructura de IA durante 2026, según estimaciones del fondo de inversión Bridgewater Associates. Es un aumento brutal: más del 50% comparado con 2025. Para dimensionar, Amazon solo gastará 200.000 millones, Google entre 175.000 y 185.000 millones, Meta 135.000 millones y Microsoft 120.000 millones de dólares. Cifras que rompen cualquier récord de inversión tecnológica previo.
¿Por qué tanta plata de repente? Porque la demanda de poder computacional crece más rápido de lo que pueden construir. Los modelos de IA necesitan más capacidad de cómputo de la que existe disponible, y estas empresas no pueden darse el lujo de quedarse atrás. Es como una carrera donde nadie puede frenar sin perder. Greg Jensen, codirector de inversiones de Bridgewater, lo explica así: "el apetito por cómputo continúa creciendo más rápido que la capacidad instalada, lo que lleva a las grandes plataformas a invertir aún más para intentar alcanzar la demanda". Todo ese dinero va hacia centros de datos gigantescos, redes eléctricas, sistemas de refrigeración y la expansión masiva de infraestructura cloud. Las empresas incluso han dejado de comprar de vuelta sus propias acciones para liberar ese capital.
El lado positivo es que esto dispara el crecimiento económico. Bridgewater calcula que la inversión en IA aportó 0,5 puntos al PIB estadounidense en 2025 y podría sumar un punto completo en 2026. Pero aquí viene lo peligroso: tanta inversión presiona los precios de la energía, genera una demanda feroz de semiconductores y sobreexige los mercados financieros. Jensen advierte que "las empresas de tecnología ya no pueden satisfacer las expectativas del mercado sin asumir riesgos existenciales para otros sectores, como el del software". De hecho, el índice de software del S&P 500 cayó cerca del 20% en los primeros meses del año.
¿Es esto una nueva burbuja tipo año 2000? Bridgewater lo reconoce, aunque matiza que no hemos llegado a esos extremos. Lo que sí advierten es que si algo falla con el acceso a capital o los inversionistas pierden confianza, todo el castillo podría colapsar. Por ahora, estas firmas están atrapadas en lo que el fondo describe como "una carrera por los recursos" donde rezagarse apenas unos meses resulta potencialmente mortal para la estrategia. El verdadero riesgo no es cuánto gastan, sino si esa inversación histórica realmente generará retornos que justifiquen su tamaño o si simplemente alimentará una expansión insostenible. En Colombia no tenemos estas corporaciones a nivel local, pero sus decisiones afectan directamente los precios del software, los servicios cloud y la disponibilidad de talento en IA que todo el mundo persigue.
Fuente original: Impacto TIC
