Viuda de Miguel Uribe rechaza preacuerdo con "El Costeño": lo acusa de orquestar el magnicidio

María Claudia Tarazona, esposa del precandidato presidencial asesinado, cuestionó el acuerdo que la Fiscalía habría alcanzado con Elder José Arteaga Hernández, alias "El Costeño", calificándolo de "beneficios desproporcionados". Según investigaciones, Arteaga fue el coordinador operativo del crimen ocurrido el 7 de junio de 2025 en el Parque El Golfito, encargándose desde la planificación hasta la ejecución del atentado. La viuda asegura que el preacuerdo "nos revictimiza" y constituye una afrenta a la dignidad de las víctimas.
La familia de Miguel Uribe Turbay no está conforme. Este viernes, María Claudia Tarazona, viuda del precandidato presidencial asesinado, manifestó su inconformidad con el preacuerdo que la Fiscalía habría alcanzado con uno de los principales acusados en el magnicidio. A través de su abogado, Tarazona cuestionó duramente los términos del acuerdo con Elder José Arteaga Hernández, alias "El Costeño", quien según la investigación fue el cerebro operativo detrás del crimen que enlutó al país hace poco más de un año.
Para la Fiscalía, Arteaga fue mucho más que un ejecutor: fue el coordinador central de la estructura criminal "La Oficina", contratada por la Segunda Marquetalia para llevar a cabo el atentado. Tarazona consideró que los beneficios otorgados al acusado son "desproporcionados", teniendo en cuenta su rol determinante en la muerte de su esposo. "Lejos de aportar una colaboración efectiva a la verdad, su defensa ha desplegado estrategias dilatorias sistemáticas para burlar la justicia", afirmó la viuda, quien añadió que el preacuerdo "constituye una grave afrenta a la dignidad de las víctimas y a la confianza pública" y que "nos revictimiza".
Lo que los expedientes judiciales revelan sobre Arteaga es de una complejidad criminal alarmante. Fue él quien orquestó los detalles del ataque en el Parque El Golfito el 7 de junio de 2025: definió los desplazamientos, trazó las rutas de escape, consiguió los recursos (vehículos, armas, dinero) y seleccionó quién haría qué en la cadena de muerte. Escogió a un menor de 15 años como tirador, asignó a Katherine Andrea Martínez para el transporte del arma, y designó a Carlos Eduardo Mora como conductor del vehículo de apoyo. Minutos antes del ataque, él mismo entregó personalmente una pistola Glock modificada al adolescente sicario. No fue un detalle menor: Arteaga programó el arma para que disparara en ráfaga automática en lugar de tiro a tiro, asegurando así mayor letalidad. También instruyó al menor sobre cómo ejecutar: posicionarse a espaldas de la víctima, apuntar a la cabeza y descargar toda la munición.
El manejo del dinero también corría por su cuenta. Ofreció cinco millones de pesos al conductor y prometió veinte millones al menor sicario como pago por consumar el crimen, aunque según las investigaciones ese dinero nunca se entregó. Arteaga lideraba una célula delictiva en Bogotá que se identificaba en grupos de WhatsApp como "Plata o Plomo" o "Amantes del Billete", desde donde coordinaba conexiones con otras estructuras criminales, incluyendo presuntamente a la guerrilla Segunda Marquetalia, grupo identificado por la Fiscalía como el mandante del magnicidio.
Los investigadores documentaron que Arteaga actuaba bajo las órdenes de Simeón Pérez Marroquín, alias "El Viejo", quien fungía como enlace superior autorizando armas y recursos. Un detalle revelador de su criminalidad: Arteaga prefería reclutar menores de edad para los homicidios porque creía que por su condición legal era más fácil "sacarlos de los problemas". Además del caso Uribe, lo acusan de otros crímenes: el asesinato del mexicano Horacio Pérez Ledesma en Medellín en junio de 2024, del cual robó un reloj de oro rosado como "prueba del trabajo" por la cual recibió 150 millones de pesos, y se le vincula con otras muertes. El 3 de junio de 2025, una semana antes del magnicidio, habría coordinado un atentado fallido contra el senador usando un artefacto explosivo improvisado. Fue capturado el 5 de julio de 2025 en el barrio El Muelle de Engativá, tras huir y ocultarse después del crimen.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

