Viernes Santo: qué sí y qué no hacer en esta fecha clave de la Semana Santa

El Viernes Santo conmemora la crucifixión y muerte de Jesús con prácticas religiosas como ayuno, abstinencia de carne y participación en la Liturgia de la Pasión. La tradición católica establece normas sobre lo que se debe evitar: desde trabajar y comer carne hasta actividades de ocio y conflictos. Aunque estas restricciones tienen raíces religiosas, muchas varían según la tradición y comunidad cristiana.
El Viernes Santo representa uno de los momentos más importantes de la Semana Santa para millones de cristianos en Colombia y el mundo. En 2026 se conmemorará el 3 de abril, marcando el quinto día de esta semana especial. La jornada recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret, un evento central en la fe cristiana que involucra no solo actos de devoción religiosa, sino también prácticas y restricciones profundamente arraigadas en la tradición.
Para la Iglesia católica, el Viernes Santo no incluye una misa tradicional. En su lugar, se realiza la Liturgia de la Pasión del Señor durante la tarde, coincidiendo con la hora que la historia cristiana atribuye a la muerte de Jesús. Este acto se enfoca en recordar el sufrimiento y fallecimiento, usualmente acompañado por el Vía Crucis, que recrea 14 estaciones desde la condena de Jesús hasta su entierro. Cada parada incluye oraciones y reflexión sobre los momentos del sacrificio. El color litúrgico es el rojo, simbolizando la sangre derramada, y es común que imágenes religiosas se cubran con telas moradas como signo de duelo.
Las prácticas recomendadas durante este día incluyen el ayuno y la oración como forma de honrar el sacrificio de Jesús. Para los católicos de rito latino entre 18 y 59 años, el ayuno permite una comida completa y dos comidas adicionales que no igualen esa cantidad. La abstinencia de carne rige desde los 14 años. Muchos optan por consumir pescado o vegetales en su lugar. Otras actividades incluyen servicios de reflexión con lecturas de la Pasión, guardar silencio, reducir actividades ruidosas y realizar actos de caridad mediante donaciones u obras de piedad.
Por otro lado, existen varias restricciones que la tradición recomienda evitar. La más conocida es abstenerse de comer carne. También se desaconseja trabajar, considerándose una falta de respeto a la importancia del día. Las actividades de ocio como fiestas, música alta o consumo de alcohol se ven como inapropiadas. Incluso hay creencias populares que sugieren evitar discusiones, comportamientos agresivos, vestirse de rojo, salir en viaje a las 3 de la tarde (hora de la muerte de Jesús) o participar en actividades lúdicas como jugar cartas o bailar.
Es importante destacar que estas prácticas varían según la tradición religiosa. Las Iglesias protestantes y ortodoxas conmemoran el Viernes Santo con sus propias liturgias y énfasis. En el caso de las comunidades católicas orientales, cada una sigue la normativa propia de su Iglesia. Muchas de estas restricciones, aunque tienen fundamentos religiosos, también se entretejen con creencias populares que han perdurado a través de generaciones en diferentes culturas.
Para los colombianos de fe católica, el Viernes Santo representa una oportunidad para la reflexión personal, el recogimiento espiritual y la participación comunitaria. Independientemente de las restricciones que cada persona decide observar, la jornada invita al silencio, la contemplación y la renovación de la fe en tiempos donde la velocidad de la vida cotidiana pocas veces permite estas pausas significativas.
Fuente original: El Tiempo - Vida