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Venezuela vuelve al mapa: La Guajira debe prepararse para una nueva etapa con su vecino

Fuente: Diario del Norte

Durante un encuentro diplomático en Riohacha, un observador reflexionó sobre la ausencia de Venezuela en las conversaciones sobre el Caribe colombiano, pese a su cercanía geográfica e histórica. Tras cambios políticos en Venezuela, La Guajira enfrenta la oportunidad de repensar su rol como territorio fronterizo y binacional. Los guajiros no pueden esperar decisiones de Bogotá y Caracas: deben construir su propia agenda desde lo local, desde sus mercados, familias y comunidades.

En el Centro Cultural de Riohacha, durante el Encuentro Caribeño Colombo-Neerlandés celebrado por los 200 años de relaciones diplomáticas entre Colombia y los Países Bajos, alguien miraba atentamente un mapa colonial proyectado en la pantalla. Las conversaciones giraban alrededor de La Guajira, sus conexiones con Aruba, Curazao y Bonaire, esas cercanías históricas y comerciales con las Antillas que muchas veces parecen más vivas que la relación con el interior colombiano. Pero había algo que faltaba en el discurso: Venezuela. Aunque no se nombró, ahí estaba en el mapa antiguo, con su península de Paraguaná extendiéndose sobre el mar como una presencia imposible de ignorar, atravesando el canal que une La Guajira con las islas caribeñas.

Durante las últimas dos décadas, Venezuela se transformó en la imaginación colectiva de los guajiros. Dejó de ser sinónimo de posibilidad, intercambio, familia y trabajo para convertirse en crisis, cierre e incertidumbre. Muchos describieron esta ausencia como un "hueco negro": una presencia cercana, densa e inevitable, pero cada vez más difícil de mirar o entender. Sin embargo, después de cambios políticos significativos, Venezuela empieza a asomarse a una nueva etapa. Esa reconfiguración no es un asunto distante para La Guajira. Será uno de los procesos que más transformará la economía departamental, la movilidad de las personas, la vida cultural y las relaciones familiares que cruzan la frontera.

La pregunta que emerge desde el territorio no puede ser solo qué ocurrirá en Venezuela. Debe ser otra: ¿cómo debe prepararse La Guajira para volver a pensarse como un territorio caribeño, fronterizo y profundamente conectado con ese país hermano? La respuesta no se reduce al comercio, aunque este será central. Ciudades como Maicao, Riohacha y Uribia saben que su economía nunca fue puramente nacional. Ha sido también venezolana, antillana, árabe, europea, caribeña, indígena y transfronteriza. Una Venezuela distinta puede reactivar rutas, mercados, servicios y redes laborales debilitadas por años de crisis.

Está también la movilidad humana: no solo migración hacia Colombia, sino retornos, idas y vueltas, viajes familiares, estudiantes, turistas y nuevas formas de circulación regional que apenas comienzan a imaginarse. Después de años marcados por la urgencia y el miedo, ahora puede abrirse una etapa con ritmos y patrones todavía por definirse.

Uno de los errores de la mirada centralista colombiana ha sido pensar la frontera como el final del país. Desde Bogotá, La Guajira aparece como periferia. Pero vista desde el Caribe, desde el Golfo, desde Maracaibo, La Guajira emerge como otra cosa: un punto de encuentro, una bisagra geográfica, una entrada continental al Caribe y una región estratégica dentro de un sistema mucho más amplio.

Esta reconstrucción no puede depender únicamente de gobiernos nacionales. Bogotá y Caracas pueden firmar memorandos y diseñar políticas binacionales, pero la verdadera reconstrucción ocurre en Paraguachón, en los mercados, en las universidades, en las familias y en las rutas cotidianas. Desde allí debe pensarse esta nueva etapa: desde alcaldías, gobernación, cámaras de comercio, universidades, autoridades indígenas, transportadores, comerciantes y organizaciones sociales. La Guajira no puede limitarse a esperar que otros definan su lugar en la relación con Venezuela. Debe construir una agenda propia, desde su profundo conocimiento territorial e histórico.

Fuente original: Diario del Norte

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