Valledupar decreta días cívicos para que todos disfruten la fiesta del vallenato

La Alcaldía de Valledupar oficializó el 29 y 30 de abril como días cívicos para facilitar la participación en la edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata. Durante esas jornadas se suspenderán labores en dependencias municipales, aunque continuarán funcionando servicios esenciales como salud, seguridad y movilidad. El festival representa uno de los principales motores económicos de la ciudad y es considerado la celebración más importante del folclor vallenato en Colombia.
Valledupar se viste de gala. La Alcaldía expidió el Decreto 0277 el 16 de abril de 2026 para declarar el 29 y 30 de abril como días cívicos. La decisión busca que los vallenautenses puedan participar plenamente en la edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata, el evento cultural más representativo del vallenato colombiano y uno de los más importantes del país.
La medida llega en el momento justo. Miles de visitantes nacionales e internacionales se desplazan hacia la capital del Cesar atraídos por una programación que va más allá de los tradicionales concursos. Este festival se ha convertido en una plataforma para preservar el patrimonio musical, dinamizar la economía local y reafirmar la identidad caribeña de la región.
Durante esos dos días, la mayoría de dependencias de la Alcaldía cerrará sus puertas al público, pero la ciudad no se detiene. Sectores estratégicos como salud, seguridad, movilidad, Hacienda y Planeación mantendrán su operación normal para garantizar que todo funcione sin contratiempos durante el certamen. Las autoridades también desplegará planes especiales de control vial y regulación del espacio público para manejar la gran afluencia de personas.
El corazón del festival sigue siendo sus concursos. Las competencias de acordeón en categorías profesional, aficionado, juvenil e infantil concentran la atención, acompañadas por certámenes de piquería, canción inédita y piloneras. Desde su creación, el Festival ha sido el principal escenario de defensa de los cuatro aires clásicos: paseo, merengue, son y puya. Más allá de las competencias, habrá presentaciones musicales, conversatorios, muestras gastronómicas y encuentros académicos en distintos escenarios de la ciudad.
Económicamente, el festival mueve recursos importantes. Hoteles, restaurantes, transporte y comercio proyectan una dinámica comercial considerable durante la celebración. Expertos del sector turístico han documentado que el evento genera un efecto multiplicador importante sobre empleo temporal y ocupación hotelera, posicionando a Valledupar como epicentro cultural y destino turístico del país.
Para Rodolfo Molina, presidente de la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata, "con días cívicos, agenda oficial y expectativa creciente, la ciudad se alista para que el vallenato vuelva a ocupar, durante varios días, el lugar que históricamente le pertenece". Porque el Festival de la Leyenda Vallenata es mucho más que una competencia de acordeoneros. Para muchos, representa un símbolo de resistencia cultural, una celebración de la memoria popular y un escenario donde el Caribe reafirma una identidad construida a través de cantos, relatos y tradición oral.
Fuente original: Diario del Cesar
