Uruguay asume la presidencia de la Celac de manos de Colombia en ceremonia en Bogotá
Gustavo Petro entregó este sábado la presidencia pro tempore de la Celac a Yamandú Orsi durante un foro de alto nivel que se desarrolla en Bogotá. Uruguay liderará el bloque regional hasta 2027 con enfoque en paz, diálogo y cooperación. El mandatario uruguayo alertó sobre los altos niveles de violencia en América Latina y planteó reforzar la lucha contra el crimen organizado transnacional.
La presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños cambió de manos este sábado en Bogotá. El presidente Gustavo Petro le entregó formalmente a su homólogo de Uruguay, Yamandú Orsi, la responsabilidad de guiar el organismo regional durante los próximos dos años. El traspaso ocurrió durante una pausa del Foro de Alto Nivel de la Celac y África, evento que también contó con la participación del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el mandatario de Burundi, Evariste Ndayishimiye. Como símbolo del cambio de mando, Petro entregó a Orsi un mazo que representa la autoridad del bloque y su bandera.
Colombia llevaba esta responsabilidad desde el 9 de abril de 2025, cuando la recibió de Honduras en la cumbre de Tegucigalpa. Durante su gestión, el país impulsó encuentros importantes como el foro Celac-China, la cumbre con la Unión Europea y ahora el foro con países africanos, al que asistieron autoridades de 19 naciones del continente.
Al recibir la presidencia, Orsi enfatizó el compromiso de Uruguay con la paz regional. "Nuestra región tomó hace tiempo una decisión política profunda, elegir la paz (...) no como una consigna vacía, sino como una forma viva de construir libertades", expresó el presidente uruguayo. Anunció que durante su liderazgo fortalecerá el diálogo y la cooperación entre los países miembros, con énfasis en seguridad alimentaria, transición energética, interconexión regional y desarrollo productivo.
Sin embargo, Orsi no eludió los problemas más complejos que enfrenta la región. Advirtió sobre los altos niveles de violencia interna en América Latina y el Caribe, y presentó datos preocupantes: "Con solo el 8% de la población mundial, América Latina y el Caribe concentran más del 30% de los homicidios del planeta". Aunque aclaró que no existen conflictos armados entre Estados vecinos, pidió reforzar la cooperación para combatir el crimen organizado transnacional, particularmente el narcotráfico y el tráfico ilícito de armas, asuntos que requieren respuestas coordinadas entre gobiernos.
El mandatario también hizo un llamado especial a la región para acompañar a Haití, país que enfrenta una situación compleja. Consideró que su "camino hacia la estabilidad política, económica y social merece el apoyo de toda la región" y abogó por una mayor articulación de los países latinoamericanos en escenarios multilaterales internacionales.
Fuente original: KienyKe - Portada


