Alcalde Pinedo entrega ayudas y proyectos productivos a familias afectadas en Guachaca y Palominito
El alcalde Carlos Pinedo Cuello visitó los corregimientos de Guachaca y Palominito para entregar 440 ayudas humanitarias a familias damnificadas por el reciente frente frío. También benefició a campesinos e indígenas con 90 huertas y 60 viveros de cacao, y dotó la escuela Palominito con 200 pupitres nuevos. La iniciativa busca fortalecer la seguridad alimentaria y reducir las brechas sociales en la zona rural de Santa Marta.
El alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, llegó hasta Guachaca con un plan de ayuda integral para las comunidades que padecieron los efectos del reciente frente frío. En la jornada institucional entregó 440 ayudas humanitarias a más de 400 familias que vieron sus hogares afectados por las condiciones climáticas que azotaron esta zona rural y sus alrededores. La actividad se ejecutó en coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), reafirmando el compromiso de la administración distrital con quienes más lo necesitan.
Pero la visita no fue solo asistencia inmediata. La Administración también aprovechó para impulsar iniciativas productivas que generen ingresos sostenibles en el campo. A través del programa Huertas y Viveros del Quinto Centenario, liderado por la Subsecretaría de Desarrollo Rural, entregaron 90 huertas y 60 viveros de cacao a familias campesinas y comunidades indígenas de la región. Se trata de alternativas pensadas para mejorar la seguridad alimentaria y crear nuevas oportunidades económicas en territorios históricamente marginados.
El recorrido del mandatario continuó hasta la Institución Educativa Distrital Palominito, ubicada en la vereda Marquetalia en los límites entre Magdalena y La Guajira. Allí entregó 200 pupitres nuevos que mejorarán las condiciones en las que estudian los niños de esa comunidad. Desde la Alcaldía explicaron que este conjunto de acciones responde a una estrategia más amplia: cerrar las brechas sociales que históricamente han separado a la zona rural de Santa Marta y garantizar que el Estado esté realmente presente en territorios que durante años han sido olvidados.
Fuente original: Santa Marta Al Día

