Urrá mantiene alerta roja por el Sinú: piden evacuar zonas ribereñas ante nuevo riesgo de creciente

La hidroeléctrica Urrá advierte que la cuenca del río Sinú sigue en alerta roja y solicita mantener evacuadas las zonas de riesgo. Aunque los aportes al embalse bajaron levemente, persisten las lluvias en la parte alta del río y los pronósticos indican más precipitaciones en las próximas horas. La situación es especialmente grave en Córdoba y Sucre, donde decenas de miles de familias han resultado afectadas por las inundaciones.
La tensión sigue en la cuenca del río Sinú. La hidroeléctrica Urrá S.A. E.S.P. reiteró que la región continúa bajo alerta roja y pidió que se mantengan evacuadas las zonas ribereñas, ya que existe riesgo de nuevas crecientes en las próximas horas y días.
Aunque durante el día pasado se registraron picos de hasta 1.784 metros cúbicos por segundo, los aportes al embalse han bajado un poco. Sin embargo, la empresa advierte que el agua sigue siendo abundante porque las lluvias persisten en la cuenca alta del río. Lo importante es que la operación del embalse logró controlar esos picos descargando máximo 700 metros cúbicos por segundo, lo que evitó desastres mayores aguas abajo.
El riesgo no desaparece porque los pronósticos meteorológicos indican que seguirán cayendo lluvias en las próximas horas. Por eso Urrá es clara en su mensaje: hay que mantener a la gente evacuada de las zonas identificadas como de riesgo, estar atentos a los comunicados oficiales y seguir las instrucciones de los organismos de gestión del riesgo.
La situación en Córdoba es crítica. Más de 70.000 familias han resultado damnificadas en el departamento, y 23 de los 30 municipios presentan afectaciones. En Montería, la capital cordobesa, el agua alcanzó 3,79 metros en el Puente Metálico, superando la línea base. Cerca de 20.000 viviendas fueron declaradas inhabitables y 1.095 quedaron completamente destruidas. Las pérdidas económicas superan los 4 billones de pesos en infraestructura, cultivos y servicios públicos.
En Sucre el panorama también es complejo. Alrededor de 39.000 familias están afectadas, especialmente en La Mojana, una subregión históricamente vulnerable por la confluencia de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge. En Coveñas se reportaron 3.200 familias damnificadas, y hay zonas de La Mojana que llevan hasta cuatro años continuos bajo el agua.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, declaró la calamidad pública y pidió apoyo urgente al Gobierno nacional. Por su parte, la gobernadora de Sucre, Lucy García Montes, ha advertido sobre el riesgo de una crisis sanitaria si las aguas no bajan pronto.
Mientras tanto, Urrá insiste en que la prioridad absoluta es proteger vidas humanas. La alerta roja sigue vigente y el llamado es contundente: no regresar a zonas inundables hasta que las autoridades lo autoricen. La cuenca del Sinú continúa bajo vigilancia permanente, y cualquier cambio en los niveles podría significar nuevas evacuaciones. La emergencia aún no termina.
Fuente original: El Tiempo - Colombia