UNRWA en colapso: Philippe Lazzarini advierte que la agencia humanitaria puede desaparecer

El comisionado general de la agencia de la ONU para refugiados palestinos denunció ataques sin precedentes que han dejado más de 390 trabajadores muertos y cientos de instalaciones destruidas. Lazzarini afirma que campañas de desinformación buscan debilitar los derechos palestinos y que sin financiamiento inmediato la agencia puede colapsar, transfiriendo la responsabilidad a Israel como potencia ocupante.
La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) está al borde del colapso. Así lo advierte Philippe Lazzarini, su comisionado general, en una carta contundente a la Asamblea General donde asegura que la organización "puede dejar de ser viable en breve" tras lo que describe como "ataques sin precedentes en los 80 años de historia de las Naciones Unidas". Lazzarini, quien está terminando su mandato, no titubeó al calificar la situación: la agencia ha sido "aplastada" en violación del derecho internacional.
El drama humanitario que enfrenta la UNRWA es de proporciones alarmantes. Hace poco más de un año, Lazzarini informaba sobre 130 trabajadores asesinados. Hoy esa cifra ha superado los 390 colegas muertos, una triplicación que el funcionario jamás imaginó posible en sus 35 años trabajando en emergencias complejas. Pero la violencia no termina con las vidas perdidas: decenas han sufrido lesiones graves que cambiarán sus vidas para siempre, mientras otros han sido detenidos arbitrariamente y torturados. En Gaza, cientos de instalaciones de la agencia han sido dañadas o destruidas, incluso después del alto el fuego. En Jerusalén Este ocupada, la policía cerró a la fuerza escuelas y centros de salud, mientras cortaban servicios básicos como electricidad y agua a todas las sedes. La oficina en Sheikh Jarrah fue ocupada, saqueada e incendiada, con funcionarios israelíes celebrando públicamente la destrucción en videos que se viralizaron.
Lazzarini denunció campañas sistemáticas de desinformación que acusan a UNRWA de violar su neutralidad, afirmaciones que describe como "no fundamentadas". La agencia sigue siendo el principal proveedor de atención primaria de salud, educación, agua potable y saneamiento en Gaza, servicios que serían imposibles reemplazar. El funcionario reveló que desde principios de 2024 ha solicitado repetidamente al gobierno de Israel que presente pruebas de sus acusaciones, sin recibir respuesta ni que cesen los ataques.
Para Lazzarini, los ataques contra UNRWA no son casuales ni están vinculados a cuestionamientos operativos legítimos. "Los ataques contra la agencia buscan socavar a UNRWA para debilitar los derechos palestinos", explicó tajante. La Corte Internacional de Justicia ha reconocido que obstaculizar a UNRWA priva a los palestinos de medios esenciales de subsistencia y amenaza su derecho a la autodeterminación.
La crisis financiera agrava el panorama. A pesar de que el mandato de la agencia fue renovado por tres años en diciembre de 2025, Lazzarini advirtió que su situación "solo ha empeorado". Ha tenido que reducir en un 20 por ciento las horas de servicio y, consecuentemente, los salarios del personal local. Incluso con estas medidas drásticas, el déficit proyectado ronda los 100 millones de dólares, y sin nuevos fondos significativos será necesario tomar decisiones aún más difíciles este año.
La advertencia final de Lazzarini es clara: si los Estados miembros no proporcionan apoyo político y financiero inmediato, UNRWA puede desaparecer. En ese escenario, la responsabilidad de prestar servicios a los refugiados palestinos recaería en Israel, conforme al derecho internacional que establece obligaciones a las potencias ocupantes. Los países anfitriones como Líbano, Jordania y Siria enfrentarían una carga aún más abrumadora. En su carta final, Lazzarini cerró con un testimonio de frustración personal: "Estoy horrorizado de que la agencia se haya convertido en un campo de batalla proxy para los resultados del conflicto israelí-palestino y de que los refugiados palestinos hayan sido traicionados de manera tan cruel".
Fuente original: ONU - Oriente medio



