Uno de cada cinco hombres en Colombia tiene vejiga hiperactiva pero no lo sabe: qué riesgos trae

Entre el 15 % y el 18 % de los hombres colombianos padecen vejiga hiperactiva, una condición que provoca necesidad frecuente de orinar, interrupciones del sueño y problemas sexuales. Muchos hombres normalizan estos síntomas como parte de la edad y no buscan ayuda médica. Los especialistas advierten que el diagnóstico temprano es clave para evitar complicaciones emocionales, físicas y sociales.
Orinar más de ocho veces al día, despertarse varias veces en la noche para ir al baño o tener escapes involuntarios de orina no son signos de envejecimiento inevitable. Son síntomas de la vejiga hiperactiva, una condición que afecta a entre el 15 % y el 18 % de los hombres en Colombia pero que sigue siendo poco diagnosticada y envuelta en estigma.
Con motivo de la Semana Internacional de la Salud Masculina, especialistas hicieron un llamado a poner mayor atención en esta enfermedad urológica. Según explicó el urólogo Hugo López, la vejiga hiperactiva es un síndrome caracterizado por una necesidad repentina e imperiosa de orinar, acompañada de un aumento en la frecuencia urinaria. "El diagnóstico es principalmente clínico y en hombres puede aparecer sin causa aparente o estar asociado con enfermedades neurológicas, crecimiento prostático y diabetes mellitus", señaló López. A pesar de que investigaciones como el estudio COBALT evidencian la magnitud del problema, entre el 30 % y el 40 % de los hombres mayores tienden a normalizar los síntomas, considerándolos una consecuencia inevitable del envejecimiento.
El problema va mucho más allá de los síntomas urinarios. La necesidad constante de orinar interrumpe el sueño, provocando fatiga crónica, irritabilidad y somnolencia diurna. Estudios han encontrado una correlación significativa entre la vejiga hiperactiva y problemas como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz. En el plano emocional, el temor a sufrir pérdidas involuntarias de orina y la necesidad de planificar desplazamientos según la ubicación de los baños generan ansiedad, vergüenza e incluso aislamiento social. Muchos hombres enfrentan estos síntomas en silencio por considerarlos una pérdida de masculinidad.
Los especialistas también alertaron sobre diagnósticos erróneos frecuentes. Los síntomas suelen atribuirse únicamente al crecimiento benigno de la próstata, lo que retrasa la identificación correcta de la vejiga hiperactiva. Carlos Pietra-Santa Villalobos, director regional de Asuntos Médicos de Aspen, explicó que "visibilizar la vejiga hiperactiva dentro de las conversaciones de salud masculina ayuda a que los hombres recuperen su calidad de vida y entiendan que la salud urológica es un pilar del bienestar general".
La detección temprana es fundamental. Cuando se diagnostica a tiempo, se pueden prevenir daños estructurales en la vejiga causados por contracciones involuntarias persistentes, reducir el estrés emocional y acceder a tratamientos conductuales y farmacológicos como los anticolinérgicos o los agonistas beta-3, antes de que la enfermedad evolucione. Los expertos aclararon además que la vejiga hiperactiva no es un problema exclusivo de las mujeres, no está relacionada únicamente con la próstata y no es una consecuencia normal del envejecimiento.
El desempeño laboral también se ve afectado. Quienes padecen esta condición experimentan interrupciones frecuentes, dificultades para permanecer en reuniones prolongadas y reducción en su productividad. En adultos mayores, además, aumenta el riesgo de caídas, fracturas y accidentes domésticos.
El mensaje de los especialistas es claro: los síntomas urinarios no deben asumirse como normales. Consultar oportunamente al médico puede evitar complicaciones físicas, emocionales y sociales, además de preservar la autonomía y el bienestar de quienes conviven con esta enfermedad.
Fuente original: El Tiempo - Salud