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Universidad Nacional crea máquina para convertir agua salada en potable para La Guajira

Fuente: El Tiempo - Vida
Universidad Nacional crea máquina para convertir agua salada en potable para La Guajira
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Investigadores de la Universidad Nacional desarrollaron un prototipo de desalinización de bajo costo que produce 900 litros de agua potable en 6 horas, pensado para comunidades de La Guajira con acceso limitado a agua y energía. El sistema cuesta cerca de 25 millones de pesos y podría abastecer parcialmente a comunidades pequeñas. El principal desafío es que las comunidades comprendan cómo mantener y operar la tecnología.

Investigadores de la Universidad Nacional crearon un sistema capaz de transformar agua salada en agua potable mediante un proceso económico de desalinización. El prototipo fue diseñado especialmente para territorios donde el acceso al agua limpia y a la energía eléctrica es limitado, un panorama común en La Guajira.

El proyecto está liderado por el ingeniero químico Sebastián Torres, quien cursa una maestría en Ingeniería Química en la UNAL Sede Bogotá. Su sistema funciona mediante ósmosis inversa, una tecnología que usa membranas microscópicas para separar las sales y otras impurezas del agua, dejándola apta para beber. "La idea es llevar procesos de purificación de agua a territorios específicos en donde la disponibilidad de agua y energía está reducida", explica Torres.

El funcionamiento es relativamente sencillo: el agua salada es forzada a través de membranas especiales que permiten el paso del agua pero retienen las sales disueltas y contaminantes. El resultado son dos corrientes: agua tratada que continúa hacia otros procesos de purificación, y otra con alta concentración de sales que debe manejarse de forma controlada. Antes de que la gente pueda consumirla, el agua pasa por cloración para eliminar microorganismos peligrosos y remineralización para devolverle los minerales que pierde en la desalinización. "El agua completamente desmineralizada puede no ser adecuada para el consumo continuo, por eso debemos agregarle minerales y clorarla", señala Torres.

El equipo se armó desde cero en el Laboratorio de Ingeniería Química de la Universidad y fue probado con muestras reales de pozos ubicados en Maicao. Los resultados muestran que el prototipo produce hasta 900 litros de agua tratada en 6 horas de operación, lo que equivale aproximadamente a un metro cúbico diario. Aunque parezca modesto comparado con sistemas industriales, representa una diferencia significativa en territorios donde muchas familias caminan largas distancias para conseguir agua potable. Según las estimaciones, esta capacidad podría abastecer parcialmente el 26 por ciento de una comunidad de 1.500 habitantes.

Lo más atractivo es el precio: todo el prototipo costó cerca de 25 millones de pesos, considerablemente más bajo que otros sistemas de ósmosis inversa instalados en el país. "Consideramos que haciéndolo un poco más sencillo podemos llevar esta tecnología mucho más fácilmente para que la gente entienda cómo funciona y cómo opera", afirma Torres.

Sin embargo, el equipo descubrió que la apropiación comunitaria es uno de los mayores retos. Según el ingeniero, sistemas instalados previamente dejaron de funcionar porque las comunidades no recibieron acompañamiento suficiente para resolver fallas técnicas o realizar mantenimiento. "Cuando se presenta alguna eventualidad, las personas no saben cómo reaccionar y dejan de utilizar el proyecto y los recursos se pierden", explica. Por eso, el equipo también desarrolla estrategias pedagógicas para transmitir el conocimiento técnico a las comunidades wayúu, considerando sus diferencias culturales y lingüísticas.

El Servicio Geológico Colombiano respalda la investigación apoyando visitas técnicas y evaluación de posibles escenarios de implementación. Aunque el sistema está aún en etapa piloto, el objetivo es instalarlo en campo, hacer seguimiento continuo y adaptar el diseño según lo que necesiten las comunidades.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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