Universidad Nacional convoca paro hasta marzo por rechazo a nuevo rector, pero estudiantes se dividen

La Asamblea Triestamentaria de la Universidad Nacional en Bogotá declaró un paro académico hasta el 20 de marzo para protestar contra la restitución de José Ismael Peña como rector, ordenada por un tribunal. Sin embargo, encuestas internas muestran que más del 56 por ciento de los estudiantes se opone al paro, preocupados por retrasos en su formación académica. La decisión divide a la comunidad universitaria entre quienes ven una imposición externa y quienes defienden el derecho a continuar sus estudios.
La Universidad Nacional de Colombia en Bogotá entró en turbulencia nuevamente tras un paro académico que se extenderá hasta el 20 de marzo de 2026. La Asamblea Triestamentaria, compuesta por estudiantes, docentes y trabajadores administrativos, tomó esta decisión después de rechazar la restitución de José Ismael Peña Reyes como rector, luego de que un tribunal fallara a su favor en segunda instancia.
La asamblea considera que la orden judicial representa una "imposición externa" que vulnera la autonomía universitaria. En su comunicado, los convocantes señalaron que "rechazamos de manera enfática la imposición de Ismael Peña como rector, al considerar que el fallo del tribunal responde a una decisión de carácter político, orientada desde sectores de la derecha uribista, que vulnera de forma flagrante la autonomía universitaria y desconoce la voluntad democrática de la comunidad académica". La asamblea también indicó que durante el paro sesionará una "mesa Constituyente Universitaria" para presentar nuevos lineamientos sobre la democratización del gobierno institucional.
Sin embargo, el respaldo estudiantil al paro es mucho menor de lo que sugiere su anuncio. Un sondeo realizado por Kevin Arriguí, representante estudiantil, mostró resultados preocupantes para los convocantes: el 56,8 por ciento de los estudiantes consultados rechaza el paro, mientras que solo el 38,8 por ciento lo respalda. El 4,3 por ciento prefirió no opinar. Este resultado es especialmente significativo considerando que la Universidad Nacional tiene aproximadamente 54.000 estudiantes, pero solo unos 4.000 participaron en la asamblea donde se decidió el paro.
Los estudiantes que se oponen argumentan que el paro afectará directamente su formación sin tocar a las directivas que protestan. Gustavo Ortiz, estudiante de Veterinaria, expresó su preocupación: "Es entendible que muchas personas no estén de acuerdo con que Peña sea rector. Sin embargo, ese malestar no debe convertirse en una excusa para interrumpir las clases. En los últimos años venimos teniendo el calendario corrido por el paro de 2024, y justo ya nos estábamos poniendo al día. No es justo que nuevamente se nos retrase la carrera sin una justificación válida. Esto no afecta a las directivas contra las que protestan, afecta al estudiantado". Lucía Restrepo, estudiante de Derecho, agregó una perspectiva similar: "Llevamos casi dos años en una disputa por la rectoría. Cuando finalmente hay un fallo definitivo, lo que la comunidad universitaria debería hacer es acatar las decisiones judiciales. No hay ninguna vulneración de la autonomía universitaria, pero sí hay una vulneración a nuestro derecho a la educación".
La desunión no se limita a la sede Bogotá. En la Universidad Nacional Manizales, los estudiantes se declararon en "normalidad académica", rechazando explícitamente sumarse al paro. Esta fragmentación refleja tensiones profundas dentro de la institución sobre cómo resolver disputas administrativas sin sacrificar los derechos de estudiantes que solo buscan avanzar en sus carreras.
Fuente original: El Tiempo - Vida