Unimagdalena aprueba política para usar inteligencia artificial con enfoque ético y humano

La Universidad del Magdalena acaba de autorizar una política institucional para el desarrollo y uso de inteligencia artificial que se fundamenta en principios éticos y respeto por la vida. La propuesta fue respaldada por estudiantes, docentes y representantes del sector productivo, quienes la consideran una herramienta estratégica para transformar procesos académicos sin reemplazar la enseñanza tradicional. La implementación no generará costos inmediatos ni requiere crear nuevas estructuras administrativas.
En una sesión del Consejo Superior de la Universidad del Magdalena, el rector Pablo Vera Salazar presentó una propuesta que ya cuenta con el respaldo de la máxima autoridad académica: una política institucional para integrar la inteligencia artificial en todas las áreas de la universidad. Se trata de un acuerdo que abarca cuatro ejes principales: docencia y formación, investigación e innovación, extensión y relación con el entorno, además de la gobernanza que regulará su uso.
Lo que diferencia este proyecto es su enfoque. No se trata simplemente de adoptar cualquier tecnología. Según el rector, los principios que guiarán esta política buscan que la inteligencia artificial sea una herramienta al servicio de la vida, respetando la interculturalidad y los diferentes saberes. También pone el ser humano en el centro de las decisiones, exige un uso ético y responsable, garantiza la autonomía académica y considera la inclusión progresiva, la sostenibilidad ambiental y la mejora continua.
Los estudiantes ven en esta política una oportunidad real. Juan Millán Corzo, quien los representa ante el Consejo, señaló que "esta es una Universidad que busca con Aluna IA ser referente desde la cultura y la tradición, algo que impacte realmente en el territorio". Para los estudiantes significa poder fortalecerse en el manejo de estas herramientas y ampliar las posibilidades de aplicarlas en sus diferentes carreras.
Desde el lado de los docentes, la doctora Ángela Romero Cárdenas enfatizó que esta es una propuesta innovadora para el desarrollo académico. Aclaró un punto importante: "Desde la comunidad docente podemos decir que es una apuesta para la transformación de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Entender que la IA nos permite avanzar y dinamizar procesos pero que no se constituye en la única forma". No es reemplazar al profesor, es potenciar su trabajo.
El médico especialista José Miguel Berdugo Oviedo, que representa al sector productivo, fue directo al señalar que las universidades no pueden quedarse atrás frente a lo que está sucediendo globalmente con la inteligencia artificial. "En el mundo moderno de hoy la Inteligencia Artificial es una realidad y lo que estamos haciendo con este Acuerdo Superior es adaptarla, que haya una institucionalidad y una instancia de asesorías en el sistema educativo, evaluativo y en la ética de la Universidad, para que se aplique la IA como una herramienta propia", explicó.
Una ventaja importante es que la implementación no será costosa ni complicada. La universidad no necesita crear nuevas estructuras administrativas ni incurrir en gastos inmediatos. En cambio, aprovecha las capacidades que ya tiene. El rector fue claro en un aspecto: esto no es principalmente sobre tecnología, sino sobre estrategia para el futuro de la institución.
Fuente original: Seguimiento
