Antioquia bajo amenaza: 44 municipios contaminados con minas antipersonales que grupos criminales siguen sembrando
Casi la mitad de los municipios antioqueños están infectados con minas antipersonales, según un nuevo mapa del Ejército. Territorios que hace una década fueron declarados libres de estas armas vuelven a estar minados por grupos criminales que las usan para proteger laboratorios de droga. Las autoridades solo logran trabajar en 7 municipios por limitaciones de seguridad.
La situación en Antioquia ha vuelto a deteriorarse de manera alarmante. Cuarenta y cuatro de los ciento veinticinco municipios de la región están contaminados con minas antipersonales, también conocidas como "minas quiebrapatas", según reveló el mapa más reciente elaborado por el Batallón de Desminado del Ejército Nacional. Esta cifra representa casi el 35 por ciento del territorio departamental bajo esta amenaza invisible.
El panorama es especialmente preocupante en algunas zonas. El Norte de Antioquia, con municipios como Ituango y Briceño; el Nordeste, donde están Anorí, Segovia y Amalfi; y el Bajo Cauca, con poblaciones como Tarazá y Cáceres, presentan la mayor concentración de estos artefactos. Lo más angustioso es que muchos de estos territorios habían sido formalmente declarados libres de minas hace apenas diez años. Incluso municipios del Oriente como Granada, San Carlos, San Francisco y San Luis, históricamente golpeados por la violencia pero que estaban limpios, volvieron a ser sembrados con estas armas.
Carlos Augusto Jaramillo, docente del programa de Investigación Criminal de la Universidad de Medellín, explicó el fenómeno: "Se ha incrementado el uso indiscriminado de estos artefactos por grupos al margen de la ley que se está oxigenando prácticamente por el narcotráfico y por eso instalan estos artefactos, con el fin de proteger sus laboratorios de narcotráfico". Los principales responsables de esta recontaminación son organizaciones como el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc y el ELN, que libran territoriales sangrientas por el control de estos territorios.
Lo grave es que las autoridades están prácticamente paralizadas para actuar. El Batallón de Desminado solo trabaja en 7 municipios de toda Antioquia debido a problemas de seguridad. El teniente coronel Yesid Carreño, comandante del Batallón de desminado número 7, fue claro al respecto: "Hay algunos municipios que por situaciones de seguridad hemos tenido que suspender las labores investigativas. Hemos tenido que suspender por el tema de Seguridad para la Unidad que está realizando la intervención".
A pesar de estos obstáculos, Carreño señaló que las nuevas capacidades de la organización de Desminado Humanitario han permitido volver a revisar municipios previamente considerados seguros. "Esto quiere decir que fueron municipios que en su momento fueron declarados como libres de sospecha de minas años atrás, pero por nuevas informaciones, la organización de Desminado Humanitario aumentó la capacidad nacional", explicó el comandante, agregando que ahora trabajan con información suministrada por la comunidad.
Los números de la tragedia son escalofriantes. En los últimos veinte años, Antioquia ha registrado dos mil setecientos cinco incidentes con minas antipersonales, según cifras de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Apenas el Área Metropolitana permanece totalmente libre de sospecha de contaminación. Para los antioqueños del resto de la región, la amenaza de pisar un artefacto letal es una realidad cotidiana que limita hasta los movimientos más básicos de la vida civil.
Fuente original: Telemedellín
