UNGRD prepara a La Guajira para la temporada de ciclones tropicales 2026
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres realizó en Riohacha un taller de preparación ante la temporada de ciclones que se aproxima entre junio y noviembre de 2026. Entidades como el IDEAM, Dimar y la Aerocivil capacitaron a autoridades locales y departamentales sobre protocolos de alertas y planes de respuesta. Como novedad, se incluyeron temas de apoyo psicosocial y atención a animales durante emergencias.
Con el propósito de que La Guajira esté lista para enfrentar los ciclones tropicales que azotarán el Caribe durante 2026, la UNGRD organizó en Riohacha un taller intensivo de preparación y respuesta. El encuentro reunió a autoridades municipales y departamentales para fortalecer sus capacidades ante estos fenómenos naturales que ponen en riesgo a comunidades costeras.
Durante las jornadas, instituciones técnicas como el IDEAM, la Dirección General Marítima, la Aerocivil y la Fuerza Aeroespacial Colombiana compartieron su experiencia con los participantes. El enfoque fue claro: que cada territorio conozca a fondo el Protocolo Nacional de Alertas y sepa cómo actuar cuando se active la alarma. Las autoridades aprendieron a interpretar las alertas emitidas por la Mesa Técnica y a coordinar acciones entre instituciones cuando llegue la emergencia.
La temporada de ciclones 2026 será especialmente crítica entre el 30 de junio y el 1 de noviembre, período en el que el Caribe enfrenta mayor probabilidad de formación de estos sistemas. Por eso la capacitación se enfocó en que cada municipio y departamento tenga un plan claro de respuesta.
Lo interesante de esta iniciativa es que salió de lo convencional. Además de alertas y protocolos, el taller abordó temas que antes no se tocaban con la misma intensidad: cómo atender a las personas desde el lado psicosocial durante una emergencia y qué hacer con las mascotas, animales silvestres y de producción cuando hay un desastre. Son detalles que marcan diferencia cuando la gente se asusta.
El objetivo final es que los entes territoriales fortalezcan sus capacidades dentro del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Se trata de que cada comunidad tenga su propio plan de emergencia, conociendo los riesgos específicos de su zona y sabiendo exactamente qué hacer cuando suene la alarma.
Fuente original: Guajira News
