Una de cada cinco personas tendrá cáncer en su vida: qué hacer para reducir el riesgo

El director médico de Oncología para Pfizer México advierte que las proyecciones indican que una de cada cinco personas será diagnosticada con cáncer. Sin embargo, los avances en medicina de precisión están cambiando el panorama de varios tumores, permitiendo que algunos se traten como enfermedades crónicas. La prevención, los chequeos médicos regulares y detectar el cáncer en etapas tempranas son clave para mejorar el pronóstico.
Uno de cada cinco personas será diagnosticada con cáncer a lo largo de su vida. Esta proyección, que Francisco Olguín describe como "alarmante", refleja una realidad que probablemente ya conoces: casi todos tenemos un familiar, amigo o conocido que ha enfrentado esta enfermedad. Sin embargo, detrás de esta cifra hay un mensaje de esperanza que no siempre se comunica con claridad.
Aunque existen factores de riesgo que no podemos controlar, como la carga genética y los antecedentes familiares, el especialista enfatiza que hay muchas cosas que sí están en nuestras manos. Evitar el tabaco y el alcohol, mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio y controlar el peso son las principales medidas preventivas. "Si alguien tiene antecedentes familiares y además fuma, no hace ejercicio, consume alimentos procesados o aumenta de peso, es como echarle leña al fuego", explica Olguín. Pero la prevención no se agota en cambios de estilo de vida: también implica perder el miedo a ir al médico y realizarse chequeos periódicos.
Los controles médicos regulares son fundamentales. Según el especialista, existen estudios de detección para diferentes edades: las mujeres a partir de los 40 años pueden hacerse mamografías, las personas mayores de 50 pueden acceder a colonoscopias para detectar cáncer colorrectal, y los hombres mayores de 40 pueden medirse el antígeno prostático para identificar tempranamente problemas en la próstata. El problema es que muchas personas llegan al sistema de salud cuando la enfermedad ya está avanzada, por miedo o por no realizar controles oportunos.
Lo que ha cambio significativamente en los últimos años es el pronóstico de varios tipos de cáncer gracias a los avances en diagnóstico y medicina de precisión. Esta rama de la medicina permite dirigir tratamientos específicamente hacia las características biológicas de cada tumor. Un ejemplo que menciona Olguín es el cáncer de pulmón: cerca de ocho de cada diez pacientes con ciertas mutaciones moleculares pueden permanecer sin progresión de la enfermedad durante más de siete años. Resultados similares se observan en otros tipos, como el colorrectal con mutación BRAF y el de vejiga, donde más de la mitad de los pacientes permanecen vivos después de casi tres años.
Este progreso ha originado un concepto nuevo en oncología: la cronificación del cáncer. En otras palabras, convertir algunos tumores en enfermedades que pueden controlarse durante largos períodos, similar a como se manejan otras patologías crónicas. "Estamos ante la posibilidad de que pacientes que antes morían por cáncer ya no fallezcan por esa causa, sino por cualquier otra causa como cualquier otro individuo", señala Olguín.
El mensaje más importante que deja el especialista es que el cáncer ya no debe entenderse como una sentencia de muerte automática. Con diagnósticos oportunos y tratamientos especializados, muchos pacientes tienen hoy nuevas expectativas de vida. Hay ejemplos de ciertos tipos de cáncer donde más de siete de cada diez pacientes siguen vivos después de siete años. Por eso, acudir al médico, someterse a pruebas de detección según la edad y recibir tratamiento especializado no solo puede prolongar la supervivencia, sino permitir que los pacientes mantengan una mejor calidad de vida en el proceso.
Fuente original: El Tiempo - Salud