Una caja de cartón puede hacer más feliz a su gato que cualquier juguete caro

Los gatos prefieren las cajas de cartón sobre juguetes costosos porque responden a sus instintos naturales de seguridad y protección. El cartón les ofrece refugio, conserva su calor corporal y estimula comportamientos de exploración y acecho. Sin embargo, antes de ofrecerle una caja a su mascota es importante revisar que esté limpia y libre de grapas, cintas adhesivas u otros materiales que puedan ser peligrosos.
Aunque en el mercado hay infinidad de juguetes diseñados específicamente para gatos, muchos felinos muestran una preferencia clara por algo mucho más simple: una caja de cartón. Este comportamiento no es casualidad ni capricho, sino que responde a necesidades instintivas profundas relacionadas con la seguridad, el descanso y la exploración.
Según expertos del canal especializado Zona Gatos, las cajas cerradas le ofrecen al gato algo fundamental: una sensación de protección y refugio conectada con comportamientos que vienen desde sus primeras etapas de vida. "Dentro de una caja, un gato se siente protegido y a salvo de posibles amenazas", indican los expertos citados por Europa Press. Esta necesidad fue confirmada por la bióloga Claudia Vinke, de la Universidad de Utrecht, quien estudió gatos en refugios. Observó que aquellos que tenían acceso a cajas se adaptaban más rápidamente a su nuevo entorno, mientras que los que no disponían de ellas mostraban niveles de estrés más elevados.
Más allá de ser un escondite seguro, el cartón cumple otra función importante: mantiene el calor corporal del gato. El material actúa como aislante natural, permitiendo que el felino se acurruque y descanse en un ambiente cómodo y tibio. Esto es especialmente valioso para un animal que busca conservar energía durante sus períodos de descanso.
Las cajas también estimulan el entretenimiento del gato de maneras que muchos juguetes costosos no logran. El material es atractivo para ser arañado o mordido, satisfaciendo comportamientos naturales. Además, los gatos suelen frotarse contra las superficies de cartón para dejar su olor, haciendo que la caja se convierta en un espacio familiar y reconocible que refleja su identidad.
No obstante, no cualquier caja sirve. Antes de colocar una a disposición de su mascota, es recomendable revisar su estado cuidadosamente. Debe estar libre de grapas, cintas adhesivas y otros residuos de embalaje que podrían causar lesiones o ser ingeridos accidentalmente. También evite usar cajas que hayan almacenado productos químicos u otras sustancias tóxicas. El portal Waneka recomienda reemplazar cualquier caja contaminada por otra limpia y segura para la salud de su gato.
Fuente original: El Tiempo - Vida