Una antigua colisión cósmica podría explicar los anillos de Saturno y la órbita de Titán

Científicos proponen que una luna desaparecida colisionó con Titán hace millones de años, un evento que habría alterado la órbita del satélite más grande de Saturno y desencadenado procesos que generaron los anillos del planeta. El investigador Matija Ćuk sostiene que esta teoría explica anomalías que los astrónomos han observado en el sistema saturnino durante décadas. La próxima misión Dragonfly de la NASA, prevista para llegar a Titán en 2034, podría proporcionar evidencia para comprobar esta hipótesis.
Un impacto cósmico ocurrido hace millones de años podría ser la clave para entender uno de los misterios más intrigantes del sistema solar: la formación de los anillos de Saturno y la peculiar órbita de su luna más grande. Un nuevo estudio propone que una luna adicional chocó contra Titán en el pasado lejano, un evento que habría transformado completamente la dinámica del planeta anillado.
Titán es una luna extraordinaria. Con un tamaño que supera al de Mercurio y que equivale aproximadamente a la mitad del de la Tierra, ejerce una influencia gravitacional tan potente que puede afectar la estabilidad del planeta completo. Lo más curioso es que se aleja de Saturno a una velocidad de 11 centímetros por año, mucho más rápido de lo que los científicos calculaban anteriormente. Esta expansión progresiva de su órbita ha intrigado a los investigadores durante años.
Matija Ćuk, investigador del Instituto SETI en California, presentó una hipótesis revolucionaria basada en datos de la misión Cassini, que estudió el sistema saturnino entre 2004 y 2017. Ćuk propone que "hace millones de años existía una luna extra que colisionó con Titán, y que de hecho se convirtió en parte de Titán". Este impacto no solo habría modificado la órbita de Titán, sino que también pudo originar a Hiperión, una luna de forma irregular cuyo tamaño representa apenas el 5 por ciento del de Titán.
Según la teoría, el mismo evento desencadenó procesos que terminaron creando los anillos de Saturno. Ćuk explica que "a partir de este evento, Titán podría haber perturbado a algunas de las lunas interiores provocando más colisiones, que crearon los anillos algún tiempo después, quizá hace 100 millones de años". Un aspecto crucial de esta hipótesis es que explica la inclinación de Saturno, que rota en un ángulo de 26,7 grados respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. Antes se creía que Neptuno era responsable de esta inclinación, pero las mediciones de Cassini mostraron que ambos planetas no están completamente sincronizados.
Ćuk describe que la órbita de Neptuno tiene "un poco de balanceo en el espacio", pero las rotaciones planetarias son mucho menores. Si conectas estos dos movimientos, "es la rotación de Saturno la que cambiará". El científico señala que su teoría lo resuelve: "Ahora mismo, Saturno está tambaleándose un poco demasiado rápido. Pero si retrocedes unos cientos de millones de años, cuando vimos que esto sucedía, el balanceo estaba justo por debajo de lo que necesitábamos para tener la resonancia con Neptuno. Y si añades una luna extra, se ve exacto. Y eso lo explica todo".
La comunidad científica ha recibido esta propuesta con interés. Linda Spilker, investigadora del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, afirmó que "este estudio proporciona evidencia convincente de que Hiperión y los anillos de Saturno se formaron mucho después de la formación de Saturno". Carl Murray, profesor emérito de la Universidad Queen Mary de Londres y exintegrante del equipo Cassini, comparó el trabajo con "un análisis forense" del sistema saturnino, destacando que Titán es fundamental para entender la complejidad de este mundo lejano.
Para verificar esta teoría, la misión Dragonfly de la NASA será crucial. Está previsto que se lance en 2028 y llegue a Titán a finales de 2034, donde recopilará información que podría confirmar o desmentir esta hipótesis sobre el pasado turbulento del sistema saturnino.
Fuente original: El Tiempo - Vida