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Un mes de guerra en Medio Oriente: miles de muertos, diplomacia fracasada y riesgo de escalada mayor

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Un mes de guerra en Medio Oriente: miles de muertos, diplomacia fracasada y riesgo de escalada mayor
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A un mes de que Estados Unidos e Israel iniciaran ataques contra Irán el 28 de febrero, el régimen iraní sigue en pie y ha respondido con represalias. Más de tres mil civiles han muerto principalmente en Irán y Líbano, mientras que Teherán mantiene un bloqueo parcial del estratégico estrecho de Ormuz que afecta la economía global. Los intentos diplomáticos de Trump han fracasado y el Pentágono evalúa desde operaciones terrestres hasta desplegar más tropas, en medio de una tensión que amenaza con descontrolarse completamente.

Hace poco más de treinta días que comenzó una guerra aérea masiva entre Estados Unidos, Israel e Irán que ha transformado Medio Oriente en un escenario de destrucción e incertidumbre. Aunque Washington e Israel lograron algunos objetivos iniciales, como debilitar las defensas y capacidades de lanzamiento de misiles iraníes, el régimen que dijeron querer derrocar sigue funcionando, ha reorganizado sus fuerzas y responde con ataques coordinados en toda la región, sin importarle el costo en vidas de su propia población.

El balance humano es devastador. Hasta finales de marzo se contabilizan más de tres mil muertes, la mayoría en Irán y Líbano. Según el viceministro de Salud iraní Ali Jafarian, "más de 1.900 personas, incluyendo 240 mujeres y 212 niños, han muerto en ese país como consecuencia de los ataques estadounidenses-israelíes", además de más de 24 mil heridos y 3,2 millones de desplazados forzados según la ONU. Organizaciones humanitarias documentaron al menos 1.443 muertes de civiles verificadas entre el 28 de febrero y el 23 de marzo. En Líbano, los bombardeos israelíes enfocados en el sur y este del país han dejado más de mil muertos, más de tres mil heridos y obligado a desplazarse a más de un millón de personas. La infraestructura también ha sido golpeada duramente: más de 71 mil viviendas dañadas, 290 centros de salud afectados y 600 escuelas destruidas o inutilizadas.

Lo paradójico es que mientras los civiles sufren bajo los bombardeos, el régimen iranido agudiza su represión interna. Según documentó la organización Human Rights Activists in Iran, ha habido al menos 1.830 arrestos arbitrarios hasta mediados de marzo, controles callejeros más rígidos y amenazas contra disidentes. Internet se redujo a cerca del 1 por ciento de su capacidad normal, dejando a la población sin acceso a información ni formas de comunicarse. "Los ataques aéreos en zonas pobladas han provocado la pérdida repentina de vidas, desplazamientos y daños a infraestructuras críticas, mientras que la intensificación de la represión interna ha restringido aún más la capacidad de las personas para desplazarse, comunicarse o buscar atención médica", advierte el documento.

La verdadera ventaja estratégica de Irán radica en el estrecho de Ormuz. Aunque sigue siendo bombardeado, mantiene un bloqueo parcial de esta vía marítima por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial. Esto ha generado alzas en los precios del petróleo, inestabilidad en las bolsas de valores y aumentos en productos básicos, un efecto que presiona principalmente a Donald Trump, más sensible a la estabilidad de los mercados que a consideraciones humanitarias. Los pasillos del Golfo Pérsico se han convertido en una especie de peaje controlado de facto por la Guardia Revolucionaria iraní.

Ante este panorama, Trump ha intentado abrir negociaciones, pero Irán rechazó una propuesta inicial de 15 puntos, calificándola de "parcial e injusta". El presidente estadounidense fijó un ultimátum para el 7 de abril: si Teherán no reabre el estrecho, atacará sus plantas energéticas. Sin embargo, según reportes periodísticos, el Pentágono prepara opciones más agresivas: desde tomar la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera iranio, hasta desplegar entre 7 mil y 10 mil soldados adicionales en la región. El ministro de Defensa israelí Israel Katz anunció que los ataques "se intensificarán y se extenderán", mientras que fuentes sauditas sugieren que Riad presiona a Washington para escalar operaciones si fracasan las conversaciones.

Mientras Trump balancea entre la diplomacia frágil y una escalada potencialmente desastrosa, Medio Oriente respira la incertidumbre de un conflicto que amenaza con salirse de control. Los civiles de la región cargan ya con el peso de una guerra cuyo final parece cada vez más impredecible, sus objetivos más lejanos y sus consecuencias más profundas.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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