Trump sopesa enviar tropas a isla iraní de Kharg para controlar estrecho de Ormuz

Donald Trump estaría considerando desplegar soldados estadounidenses en la isla iraní de Kharg, según reportes de medios internacionales. La medida buscaría forzar a Irán a levantar su bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más críticas del mundo. Esta opción contradice las negaciones previas del presidente y sus promesas de campaña de evitar conflictos prolongados.
Una semana después de afirmar que había "destruido totalmente" la infraestructura militar de la isla de Kharg, Donald Trump estaría considerando un giro estratégico importante en su confrontación con Irán. Según reportó el medio estadounidense 'Axios', citando cuatro fuentes bajo anonimato, la administración Trump analiza la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses para ocupar esa isla, por donde circula el 90% de las exportaciones de petróleo iraní. El objetivo sería presionar a Irán para que levante el bloqueo selectivo que mantiene sobre el estrecho de Ormuz, una ruta crítica que controla el paso del 20% del petróleo mundial.
El movimiento militar ya está en marcha. Unos 2.500 marines estadounidenses se dirigen a Medio Oriente para reforzar operaciones, y se espera que dos unidades adicionales de igual tamaño se sumen en los próximos días. El secretario de Defensa Pete Hegseth también está buscando financiamiento adicional en el Congreso que podría alcanzar los 200.000 millones de dólares, casi un 25% más que el presupuesto actual. El Pentágono también evalúa un bloqueo naval que tendría el mismo propósito: cortar las exportaciones iraníes como mecanismo de presión.
Sin embargo, la viabilidad táctica genera dudas incluso dentro de la estrategia militar estadounidense. El contraalmirante retirado Mark Montgomery cuestionó la efectividad del plan: "Si tomamos la isla de Kharg, van a cerrar el grifo del otro lado. No es como si controláramos su producción de petróleo". Esta preocupación refleja un debate más profundo sobre si ocupar la isla generaría resultados proporcionados a los riesgos que enfrentarían las tropas.
Lo intrigante es que Trump ha negado públicamente en varias ocasiones que considere enviar soldados. El 19 de marzo, en la Oficina Oval, volvió a rechazar la posibilidad pero con una aclaración reveladora: "No voy a enviar tropas a ningún sitio, pero si lo hiciera, no se los diría". Esta tensión entre lo que el presidente dice públicamente y lo que sus equipos evalúan internamente refleja un dilema político real. Campañó prometiendo mantener a Estados Unidos fuera de conflictos prolongados, y tres de cada cuatro ciudadanos estadounidenses rechazaban específicamente el despliegue de tropas terrestres.
Lo que empezó como una consideración limitada para asegurar uranio enriquecido en un posible escenario de cambio de régimen ha evolucionado hacia opciones más amplias. Senadores de ambos partidos reconocen que algunos objetivos estadounidenses, especialmente la confiscación de material nuclear iraní, probablemente requieran presencia humana en el terreno. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu agregó presión al respecto el 19 de marzo: "Se dice frecuentemente que no se pueden hacer revoluciones desde el aire. Eso es cierto... tiene que haber un componente terrestre también".
La escalada sigue patrones conocidos en los conflictos estadounidenses. Lo que comenzó como operaciones aéreas limitadas evoluciona hacia consideraciones de despliegue terrestre. La pregunta central permanece sin respuesta clara: si Trump ordena el despliegue de tropas en Kharg, ¿servirá realmente para abrir el estrecho de Ormuz o profundizará una confrontación que apenas comenzó hace semanas?
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



