Trump presiona a Europa a tomar control del Ormuz mientras deja abierta la opción de invasión a Irán

Donald Trump rechaza a aliados europeos por no apoyar su ofensiva contra Irán y les advierte que ellos deben encargarse de reapertura del estrecho de Ormuz, crucial para el petróleo mundial. Mientras minimiza la urgencia para Estados Unidos, Washington mantiene amenazas más agresivas como atacar infraestructuras energéticas iraníes o realizar operaciones terrestres. El secretario de Defensa defiende mantener la "impredecibilidad" como estrategia de presión sobre Teherán.
La tensión entre Washington y sus aliados europeos sigue escalando. Donald Trump volvió a arremeter contra los países de la OTAN, particularmente contra Reino Unido, Francia y España, por rehusarse a respaldar la ofensiva militar que lleva junto con Israel contra Irán hace más de un mes. En mensajes publicados en su red Truth Social, el presidente estadounidense los retó a asumir la responsabilidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz, la ruta marítima crítica por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
El giro en el discurso de Trump resulta notable. Hace días amenazaba directamente a Irán si no reabrían el paso; ahora asegura que para Estados Unidos no existe la urgencia de hacerlo, puesto que depende menos del crudo de Medio Oriente que sus aliados europeos. "Irán ya ha sido esencialmente aniquilado. Lo más complicado ya está hecho. Vayan por vuestro petróleo", sentenció Trump. Y agregó con tono más cortante: "Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos. Los Estados Unidos de América no van a estar ahí para ayudarles más, del mismo modo que no estuvieron disponibles cuando los necesitamos nosotros".
Hacia Francia dirigió una acusación directa sobre negarse a permitir que aviones estadounidenses con suministros militares para Israel sobrevolaran su territorio. "Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados de suministros militares, sobrevolaran el territorio francés. ¡Francia ha sido MUY POCO COLABORADORA con respecto al 'Carnicero de Irán', quien ha sido eliminado con éxito!", escribió Trump, antes de sentenciar: "¡¡¡Estados Unidos lo RECORDARÁ!!!".
Mientras escala sus críticas verbales, Trump mantiene abiertas opciones militares más agresivas. Ha amenazado con atacar la isla de Kharg, donde se concentra el 90 por ciento de las exportaciones petroleras iraníes, y también ha planteado golpear infraestructuras energéticas y plantas desalinizadoras del país. En una entrevista con The Financial Times comparó sus intenciones con el caso de Venezuela, sugiriendo que Estados Unidos podría intentar controlar indefinidamente la industria petrolera iraní. Sin embargo, expertos militares advierten que ocupar Kharg sería una operación de alto riesgo que podría no forzar la capitulación iraní.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, justificó la aparente falta de una estrategia clara como parte de una táctica deliberada. "No vamos a cerrar ninguna opción. No se puede librar y ganar una guerra si se revela lo que uno está dispuesto a hacer o no, incluyendo el despliegue de tropas sobre el terreno (...) La clave es la impredecibilidad sobre si EE. UU. desplegará tropas sobre el terreno o no", explicó Hegseth durante una rueda de prensa. Según reportes de medios estadounidenses, el Pentágono ya evalúa planes para incursiones terrestres limitadas, incluso una operación específica para incautar cerca de mil libras de uranio iraní.
El conflicto ya ha generado una crisis energética global con precios disparados y mercados volátiles. La posibilidad de que Trump cierre la guerra sin reabrir el estrecho de Ormuz trasladaría a otros países, especialmente europeos y asiáticos, el costo de gestionar una crisis económica de gran envergadura. Mientras tanto, Irán ha amenazado con represalias que podrían incluir ataques a plantas desalinizadoras en países vecinos del Golfo, una región que ya enfrenta escasez crítica de agua.
Fuente original: France 24 - Europa



