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Trump ordena sacar 5.000 soldados de Alemania: el repliegue que debilita la presencia de EE.UU. en Europa

Fuente: France 24 - Europa
Trump ordena sacar 5.000 soldados de Alemania: el repliegue que debilita la presencia de EE.UU. en Europa
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El presidente Donald Trump ordenó retirar más de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania, lo que representa un recorte del 7% de las tropas estadounidenses en Europa. Alemania es el principal bastión militar de Washington en la región con 36.436 efectivos, seguida por Italia y Reino Unido. La decisión genera críticas incluso dentro del Congreso estadounidense, que advierte que debilitaría operaciones en África y Medio Oriente, además de enviar una "señal equivocada" a Rusia en plena guerra con Ucrania.

Donald Trump volvió a confrontar a la OTAN esta semana al ordenar el retiro de más de 5.000 soldados estadounidenses destacados en Alemania. La medida se produce en medio de una tensión creciente con el canciller alemán Friedrich Merz y profundiza el distanciamiento de Washington con sus aliados europeos tradicionales. El repliegue significa un recorte del 7% de la presencia militar estadounidense en todo el continente europeo.

Para entender la magnitud de lo que Trump está planteando, hay que saber que Europa alberga aproximadamente el 40% de todas las tropas estadounidenses desplegadas en el mundo. Alemania es, con diferencia, el corazón de esta operación. Con 36.436 militares en servicio activo según datos de diciembre de 2025, el país germano es la segunda potencia militar de Estados Unidos fuera de sus fronteras, solo superada por Japón con 54.000 soldados. Italia le sigue con 12.662 efectivos, y Reino Unido con 10.156. En territorio alemán funcionan aproximadamente 40 instalaciones militares estadounidenses, incluidas las más strategicamente valiosas: el mayor hospital militar fuera de suelo estadounidense en Landstuhl, el campo de entrenamiento más grande en el extranjero en Grafenwoehr, y la base de Ramstein, operativa desde 1952, que es la instalación más importante de Washington fuera de sus fronteras. Además, Estados Unidos tiene estacionadas más de 100 bombas nucleares en Europa.

Las operaciones que dependen de esta infraestructura son vastas. El general Alexus Grynkewich, comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa, explicó ante el Senado que contar con "capacidades y municiones en Europa" permite a Washington "ayudar al Comando África de Estados Unidos a atacar a terroristas en África, o al Comando Central de Estados Unidos en la ejecución de la Operación Furia Épica contra Irán". Las menores distancias desde suelo europeo hacen que proyectar poder sea "menos costoso y mucho más fácil", según el oficial. Expertos como Ed Arnold del Royal United Services Institute de Londres advierten que aproximadamente 36.000 de esos soldados en Alemania sirven principalmente a los intereses globales de Estados Unidos, no a la defensa del país anfitrión.

Lo curioso es que la decisión de Trump no ha encontrado apoyo unánime ni siquiera dentro de su propio partido. Líderes republicanos de los comités de servicios armados en el Congreso expresaron preocupación por el plan, advirtiendo que enviaría "una señal equivocada a Vladimir Putin" en medio de la guerra en Ucrania. El senador Roger Wicker de Mississippi y el representante Mike Rogers de Alabama sugirieron que las tropas deberían ser trasladadas hacia el este europeo, más cerca de Rusia, en lugar de ser completamente retiradas del continente. A nivel internacional, el primer ministro polaco Donald Tusk escribió en redes sociales que "la mayor amenaza para la comunidad transatlántica no son sus enemigos externos, sino la desintegración en curso de la alianza".

El repliegue desde Alemania también refleja las tensiones de Trump con varios líderes europeos. España, que alberga 3.814 soldados estadounidenses en las bases navales de Rota y aérea de Morón, ha sido particularmente crítica bajo la administración del presidente Pedro Sánchez. Ninguna de estas instalaciones fue autorizada para colaborar en operaciones contra Irán, así como tampoco lo fue la base en Sicilia bajo el gobierno de Italia. Estas fricciones muestran cómo la relación de Trump con la OTAN sigue deteriorándose, redefiniendo la arquitectura de defensa que ha existido desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Fuente original: France 24 - Europa

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