Trump gira hacia la regulación: evalúa supervisión gubernamental antes de lanzar modelos de IA

La administración Trump está considerando implementar control estricto sobre la inteligencia artificial, un cambio radical respecto a su postura anterior de desregulación. La Casa Blanca debate una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo conjunto entre ejecutivos tecnológicos y funcionarios que revise nuevos modelos antes de su lanzamiento. El giro responde a preocupaciones crecientes sobre ciberseguridad, empleo y privacidad, tras casos como el del modelo Mythos que fue demasiado potente para publicar.
La administración de Donald Trump está considerando un cambio sorpresivo en su política tecnológica. Según funcionarios estadounidenses, la Casa Blanca está evaluando implementar supervisión gubernamental sobre los nuevos modelos de inteligencia artificial, un movimiento que contrasta notablemente con la postura desreguladora que Trump ha mantenido hasta ahora. Para materializarlo, se debate una orden ejecutiva que crearía un grupo de trabajo con ejecutivos tecnológicos y altos cargos del gobierno, encargado de examinar procedimientos de revisión antes de que estos sistemas salgan al público.
El punto de quiebre parece haber sido el caso del modelo Mythos de la empresa Anthropic. Este sistema resultó tan potente para identificar vulnerabilidades de seguridad que la propia compañía decidió no hacerlo público por los riesgos que representaba. En reuniones recientes, la Casa Blanca informó de estos planes a ejecutivos de Anthropic, Google y OpenAI, dejando clara la seriedad con que se está evaluando este nuevo camino.
El cambio es drástico considerando que Trump había eliminado regulaciones previas y promovido un crecimiento sin restricciones para la inteligencia artificial, argumentando que era necesario competir con China. Sin embargo, la presión política ha llegado desde múltiples frentes. La preocupación pública por el empleo, la privacidad y la seguridad se ha intensificado, mientras crece el temor a que la IA pueda ser utilizada para operaciones cibernéticas ofensivas. El gobierno busca evitar consecuencias políticas devastadoras en caso de un ciberataque facilitado por estas tecnologías sin control.
El modelo que se estudia guarda similitudes con el sistema del Reino Unido, donde varios organismos trabajan para garantizar estándares de seguridad. Aunque algunos ejecutivos advierten que demasiada regulación podría frenar la innovación en detrimento de la competencia global con China, el debate continúa abierto. Todavía está por definirse qué agencias federales, como la NSA, participarían activamente en esta nueva etapa de control sobre la inteligencia artificial.
Fuente original: La Guajira Noticias
